FIGURAS DE ESTE MUNDO

Pensamientos

Pablo Clase hijo

Blaise Pascal se inclinaba ante la divina majestad de lo infinito pequeño y lo infinito grande. Científico, matemático y filósofo francés, sostiene en su obra “Pensamientos” (1670) que la filosofía es insuficiente para despejar toda esa espesura que rodea al hombre de duda e incertidumbre, para explicar lo que hay de grandioso y miserable en su ser. La sabiduría humana, dice, es incapaz de dar paz y consuelo al corazón perplejo, parece impaciente por descubrir ese arcano; pero solo el auxilio de un poder superior y ultramundano, esto es, de la gracia divina puede iluminar la naturaleza caída, débil y perversa, y hacerla “sensible a Dios”. “El conocimiento, sin Jesucristo, es inútil y estéril”, dice Pascal. La única solución satisfactoria procede de la verdad cristiana, para la cual el estado de desgracia del hombre está dado por el pecado original, y encuentra remedio solamente en la redención. En efecto, todo pecador convertido es un pecador redimido, salvado, librado del pecado y de la ira. La gracia que salva es el favor libre e inmerecido de Dios. Él salva por la fe en Cristo Jesús. La Escritura dice: “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe”. (Efesios 2:8-9).