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Puntos de vista jueves, 05 de diciembre de 2019

A DISTANCIA

La metida de pata de Justin Trudeau en Buckingham

  • La metida de pata de Justin Trudeau en Buckingham
Adolfo Valenzuela
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En general, la solemnidad forma parte del comportamiento de los líderes políticos que asisten a reuniones cumbres como la de la OTAN, que culminó ayer en Wartford, al noroeste de Londres, en Reino Unido.

Pero, de vez en cuando, sucede que uno que otro de los asistentes, comete un desliz, y fue lo que le pasó al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

En esta ocasión, en un encuentro en el Palacio de Buckingham, el grupo estaba conformado por el británico Boris Johnson, la princesa Ana, el holandés Mark Rutte y el francés Emmanuel Macron.

Aparentemente, Johnson le pregunta a Macron sobre por qué  llegó tarde a un encuentro, conversación interrumpida por Trudeau. Las palabras de Johnson y Macron no quedaron grabadas, pero la sorna del canadiente si se oyó con claridad: “Sí, sí, sí” antes de asegurar que el equipo de Trump se quedó “boquiabierto”. Y esa fue la parte del video que se lanzó a las redes sociales.

Por supuesto, reírse de Donald Trump, sin importar el lugar, no queda sin respuesta inmediataÖpor asunto de personalidad. Y así fue. “Tiene dos caras”, e inmediatamente se marchó a Washington.

Pero esta no fue la única vez que ha sucedido.  Hay miles de situaciones embarazozas. Por ejemplo, Jorge Batlle, entonces mandatario uruguayo, se disculpó con Eduarto Duhalde porque consideró a los argentinos como “una manga de ladrones, del primero al último”, creyendo que hablaba en “off”, pero los periodistas que lo entrevistaban aun no habían apagado los micrófonos.

También el chileno Sebastián Piñera escribió la frase “Deutschland uber Alles (Alemania por encima de todo), el inicio del himno alemán durante el nazismo.

Y el ex primer ministro español, José María Aznar, quien dijo, tras una presentación en el Parlamento Europeo: “¡Vaya coñazo (de discurso) que he soltado!”, sin cerrar elmicrófono.

¿Qué falta? Saber cuáles serán las nuevas relaciones entre Washington y Ottawa.