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Puntos de vista martes, 03 de diciembre de 2019

ORLANDO DICE...

Más que denuncia

  • Más que denuncia
Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do/@orlandogildice

La oposición pidió a la Junta Central Electoral que prohibiera la participación de funcionarios en la campaña, y aunque el organismo respondió y su presidente hizo algunas puntualizaciones, no se da por complacida.

Insiste en que debe ser más específica y recia, y le agrega un poco de veneno al sugerir que la JCE acomoda la ley al poder.

La discusión no es nueva y de seguro se mantendrá durante todo el proceso, desde ahora hasta mayo, e incluyendo las tres consultas, pues ese renglón de uso de fondos públicos es muy jugoso.

Costumbre del poder valerse de los recursos del Estado, tradición electoral denunciar una práctica que por lo visto no hay ley que la controle.

Ahora bien, habiéndose vivido esa experiencia y teniéndose resultados tan diversos ¿puede considerarse los dineros del gobierno un arma de dominio absoluto? La administración peledeísta viene desde el 2004, de manera que no hay dudas de su prodigioso efecto. La acusación sí deja que desear, pues no llena el cometido.

En cada ocasión se señaló al corredor como irregular, se reveló que usaba esteroides y hasta se ofrecieron las pruebas, y sin embargo, cruzó la meta y se hizo con la victoria.

¿Qué sentido tiene repetir esquema, censurar las ventajas del poder, someter al candidato ante los órganos públicos, si al final y como quiera se impone? La oposición tiene que ir pensando medios que sean más efectivos y recordar que en el 2004, por ejemplo, el Estado fue vencido.

No es que no denuncie, puede continuar poniendo en evidencia al poder, pero no descuidar la tarea principal en una campaña electoral: la búsqueda del voto.

La gente puede compartir la ofensa, contagiarse del fastidio, pero lo hará aquella que tiene posición tomada, cuyo sufragio está comprometido.

El voto esquivo, el que no tenga dueño, no reaccionará, se mantendrá indiferente. Si fuera por las maldades que se atribuyen al gobierno, su candidato debiera estar en un lejano tercer lugar.

Y hasta ahora eso no sucede, o por lo menos no se registra en las encuestas.