FIGURAS DE ESTE MUNDO

Autoestima en la gente de fe

Pablo Clase Hijo

Ningún cristiano debe estimarse a sí mismo por encima de lo que es en realidad, o tener un “más alto concepto de sí que el que debe tener”, sino que debe pensar de sí con cordura. No debe apreciar en exceso sus capacidades, sus dones o su valor, sino hacer una consideración precisa y mesurada de sí mismo. “El que se cree ser algo, no siendo nada -advierte Pablo-, a sí mismo se engaña” (Gálatas 6:3).

El Apóstol se mostró a la iglesia de los corintios como ejemplo, “...para  que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. Porque ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” (1Co 4:6-7).

También Pedro amonestó a todos los líderes en la congregación, tanto jóvenes como viejos, diciendo: “Revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1P 5:5).