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Puntos de vista martes, 18 de junio de 2019

PEREGRINANDO ACAMPO TRAVIESA

Inicios del Concilio de Constanza

  • Inicios del Concilio de Constanza
Manuel Pablo Maza Miquel, S.J.
mmaza@pucmm.edu.do

El año 1414 inició bajo negras nubes para la Iglesia: tres papas reclamaban la sede de Pedro. Las continuas disputas entre los pretendientes habían mermado mucho el prestigio del papado. La deseada reforma de la Iglesia no podía implementarse en medio de aquella escandalosa división. Ninguno de los pretendientes disponía de una fuerza militar decisiva. Gradualmente y luego de depender de los Medici de Florencia, Juan XXIII, el tercer papa, inició conversaciones con  Segismundo de Hungría, el Emperador Alemán (1410 - 1437). Papa y emperador decidieron convocar un Concilio en Constanza, invitando a las fuerzas vivas de la Cristiandad.  Constanza era una ciudad libre, independiente de papas y monarcas. El Emperador Segismundo deseaba el concilio, pues quería que una autoridad eclesial reconocida universalmente se pronunciara sobre las ideas de Juan Hus, un sacerdote de Bohemia apreciado por su ciencia, fervor patriótico, prédica inspiradora en checo y vida digna. Aunque en los inicios del siglo XV todavía no existía la imprenta, Hus había sido asiduo lector del teólogo inglés John Wyclif, cuyas ideas expondremos próximamente. Además de sus atrevidas opiniones teológicas, Hus desató tumultos universitarios al atacar a los profesores alemanes de la universidad de Praga. Profesores y estudiantes alemanes se retiraron en masa y fundaron la universidad de Leipzig  hacia 1409.

Juan XXIII propugnaba el concilio, pues pensaba que se votaría individualmente y eventualmente su autoridad sería acatada por todos. Juan XXIII ya se frotaba las manos al contar con el voto de los numerosos italianos. Esperaba que obligasen a dimitir a los otros dos papas y lo confirmaran a él.  Pero los franceses y el mismo Emperador Segismundo querían forzar la dimisión de los tres papas. Se esperaba de Juan XXIII que  renunciase, como buen pastor en bien de sus ovejas. Pero sus partidarios argumentaban: ¿hubiera dimitido Cristo ante otros dos falsos Mesías? ¿Abandonaría el rebaño a los herejes y lobos? ¿Se podía excluir el fracaso de Pisa y acabar con cuatro papas? (Schatz, 1998: 130) En el concilio se reunieron unos trescientos doctores y teólogos y aunque no simultáneamente,  habrá contado con unos  2,000 participantes. El 16 de noviembre de 1414 abrió la primera sesión en la catedral de Constanza.  Se exhorta a todos a ayudar, y hablar con plena libertad.

El Concilio se fijó tres objetivos: primero, la liquidación definitiva del Cisma y la restauración de la unidad de la Iglesia  (causa unionis). Segundo, la lucha contra las herejías (causa fidei). En la mirilla, Wyclif y en segundo lugar, Hus y discípulos. Y finalmente, la reforma de la Iglesia universal tanto en su cabeza como en sus miembros (causa reformationis).

El sueño de Juan XXIII de ser elegido, fracasó: se votaría como en el Concilio de Pisa, que había escogido a su antecesor, Alejandro V. El voto italiano se contaría como una nación, e igual para los franceses, ingleses, alemanes y otros.

Segismundo llegó la víspera de Navidad del 1414. ¿Por dónde empezar?

El autor es Profesor

Asociado de la PUCMM.


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