CONTANDO LOS HECHOS

Dr. Otto González, pionero veterinario

Ellis Pérez

El Dr. Otto González, miembro del primer grupo de cuatro médicos veterinarios, becados y graduados en Colombia en el 1947. Acaba de cumplir 95 años el lunes de esta semana.

“Mi decisión de lidiar con la salud de los animales en vez de con las de los seres humanos, resultó casual.  De muchacho siempre pensé que quería ser ingeniero, pero al llegar el momento de toma de decisión mi amigo Jaime Viñas Román y yo decidimos que nos iríamos por el lado de la medicina.  Comenzamos a ir a un hospital para ver cómo eran los procedimientos y al inicio de una cirugía, con el primer corte, mi amigo casi pierde el conocimiento y yo también”.

“Nos enteramos que el país había recibido la oferta de cinco becas para estudiar medicina veterinaria en Colombia y decidimos aplicar.  

De los cinco hubo uno que regresó antes de terminar, y al poco tiempo del regreso, otro murió.  Quedamos tres.  En esa época a principios de los 40 solo había tres veterinarios en el país; un puertorriqueño y dos italianos.  A nosotros tres nos tocó desbrozar el camino para los futuros veterinarios dominicanos que hoy en día pasan de los 800”.

”Nuestra condición de becados nos obligaba a servir al Estado, por eso, fui nombrado por Trujillo como veterinario del Escuadrón de Caballería del Ejército Nacional. El mismo Trujillo comenzó a llamarme para que le atendiera su ganado personal. A partir de ahí, parientes, amigos, funcionarios, y todo el que se creía importante comenzó a llamarme para que les atendiera sus animales. Así, también comenzaron a llamarme los representantes diplomáticos que tenían animales domésticos en sus hogares.

“¿Que cómo he llegado a los 95 en estas buenas condiciones? Lo primero es que mis padres fueron longevos, lo segundo es que siempre he sido comedido en mis hábitos personales y a través de mi vida siempre he hecho ejercicios y deportes.  Un médico amigo me dijo no hace mucho: Otto, el que después de los 60 no le duele algo, aquí o allí, es porque ya está muerto.

El espacio no da para más, la figura de Otto González tiene muchísimo más. Otto nos acompaña cada viernes en el almuerzo de los Tobys y es la persona que a sus 95 años es quien generalmente aporta el humor y la chispa, que mantiene vivo el espíritu de fraternidad, característica de nuestro grupo.