EN SALUD, ARTE Y SOCIEDAD

273 infantes arrancados de las garras de la muerte

Ignacio Nova

Entre noviembre del 2018 y febrero del 2019, el Gobierno, a través del Ministerio de Salud, inició un plan para reducir las mortalidades materna (MM) e infantil (neonatal) (MI).

Finalizando el 2018, estos indicadores referían cifras estáticas y crecientes, abocetaban un reticente comportamiento, anunciaban el alto riesgo de aumento del número de casos.

El último boletín de Epidemiología del 2018 lo confirmaba: apenas tres defunciones menos que las del 2017 para la MM, cerrando con 197 mujeres muertas.

El panorama era desolador para la MI: antes que estabilizarse o decrecer, aumentó 225 casos respecto al 2017 (6.9%). En tal año murieron 3269 infantes; en el 2018, 3494. Ante tales cifras, el ministro Sánchez Cárdenas propuso un plan para reducir esas mortalidades: con acciones económicamente discretas y racionales; asumiendo el renovado esfuerzo institucional por recobrar la credibilidad; contribuyendo al logro del compromiso en salud con la ciudadanía y con las metas presidenciales.

Un plan urgente: durante los últimos diez años, las razones de MM y MI describían líneas invariantes y tozudas. La respuesta institucional: la clara decisión de revertirlas. Era y es un plan posible. Dependiente del grado de vigilancia y rectoría institucionales en esos ámbitos. También de estructurar y hacer funcional la Red de Cuidados Obstétricos de Emergencia Neonatal (Red COEN). Junto a otros aspectos, la iniciativa amplía la cobertura efectiva en Salud reproductiva, materna y neonatal, dedicando recursos económicos, tecnológicos y humanos calificados en partería profesional, incluyendo acompañantes a embarazadas en sus comunidades e incentivos por desempeño. Las estadísticas de salud, desde el 2017, establecieron que el 88% de la MM era evitable y el 88% tenía origen en una inadecuada atención. Gestión y desempeño constituían los enfoques priorizados. Con el plan, Salud Pública ejerce a fondo su rol de supervisión y regulación de la salud; implica un acercamiento mayor al Servicio Nacional de Salud (SNS) y a los servicios regionales de base.

A tres meses de iniciado el Plan de acción para la reducción de la mortalidad materna e infantil empiezan a aflorar los resultados, junto a avances estructurales en la salud colectiva.

El Boletín Epidemiológico (Semana 14 del 2019, marzo 31 a abril 6) presenta un cuadro de progreso en la seguridad epidemiológica, un reforzado control de enfermedades transmitidas por agua y vectores, especialmente mosquitos y mamíferos. Un éxito nacional consolidado frente al Cólera, Dengue, Rabia Humana, Difteria, Polio y Rubeola. Todas reportaron cero muertes. Pese al incremento (más de cuatro veces) de la incidencia de Dengue en el período, la mortalidad por su causa es inexistente. También las muertes por Leptospirosis fueron reducidas en 52.63%.

El estatismo estabilizado de la MM reportado reclama mayor entusiasmo y esfuerzo. Que la Mortalidad Infantil cayera en 273 casos (21%) es motivo para renovar las esperanzas.

¡Van 273 infantes arrancados de las garras de la Muerte!

Logros y retos que exigen hacer más en MM y MI; redoblar esfuerzos y entusiasmo; integrando a los profesionales, trabajadores de la salud, ciudadanía, comunicadores y organizaciones públicas y privadas, supliendo.

Con abnegada entrega y colaboración, Salud Pública puede lograrlo.