ORLANDO DICE ...
En un mismo día de mayo

El cinco de mayo es una fecha importante para los mexicanos, pues tuvo lugar la Batalla de Puebla, cuando con un ejército irregular se impusieron a tropas francesas que marchaban sobre la capital.
No se entiende por tanto que dos partidos y una facción coincidan en actividades políticas distintas el domingo cinco de mayo.
Leonel Fernández se consagrará con la presentación de sus dos millones de firmas, y se cuenta que ese día temblará el Olímpico.
No por las firmas (que siguen siendo de la secreta), sino por la cantidad de personas que acudirán a esa cita histórica.
Aunque -como siempre- serán más los seguidores que se quedarán afuera que los que logren entrar al recinto y participar del fervor desbordante.
El cinco de mayo también el PRM debutará o se estrenará como oposición al gobierno, abriendo una ruta que -espera- lo lleve al poder.
¿Con Hipólito Mejía o con Luis Abinader? “Muchacho, deja de jugar con la pelota”, que esa pregunta no se hace o deberá responderse en su momento con inscripciones o con encuestas.
La verdad, y es lo que importa, que no hay peor oposición que la que no se hace, y al PRM lo tienen alzado de un lado por no poner al gobierno al salto de la pulga.
No se tirará a la calle del medio, sino que irá por la acera y visitando casa por casa. Si a los evangélicos les funciona ¿por qué no a los perremeístas?
El PRD era como una mula que ni “jalao” caminaba, hasta que el TSE le puso un tizón en los fondillos y ahora quiere hacerlo todo a la carrera, pues la pista se complica.
Las demostraciones, todas, están supuestas a realizarse bajo techo, de manera que el cinco de mayo la Junta Central Electoral no tendrá que tomar carta en esos asuntos.
Aunque sí tal vez deba darle de nuevo una mano al PRD, pues como enfermo de gravedad, necesita de reportes médicos con frecuencia.
Con el TSE en contra, el Constitucional no sirve de mucho.
