EXPRESIONES

Amarga experiencia

Tomás Aquino Méndez

Dice el refrán popular que “los tropezones hacen levantar los pies”. La clase trabajadora dominicana no quiere tropezar nuevamente con la misma piedra. Por eso no cree en las “bondades” del denominado Seguro por Desempleo ni en el llamado Instituto de Seguridad Social.

Prefieren seguir acumulando los pocos recursos de sus empleos mediante la Cesantía, tal como lo establece el Código Laboral. Es que al recordar lo acontecido en 1988, se le eriza la piel a todo trabajador. Pensar que saldrá de un empleo, con una mano delante y otra detrás, es algo que le quiebra los nervios a cualquiera. Por esa pasaron los trabajadores de 1988, cuando “unos vivos” se quedaron con sus recursos, al quebrar el Banco de los Trabajadores Dominicanos.

En un pestañear vieron volar los fondos de sus pensiones, sin que hasta hoy haya habido sanción alguna. A eso le temen los dirigentes sindicales, cuando oyen hablar de un tal instituto que acumularía los recursos, que al final serían su cesantía. Por esa amarga experiencia, los trabajadores no confían en ese mecanismo. Creemos en un diálogo sincero entre las partes. Sin que busquen ventajas en perjuicio una de otra.

La paz laboral, ni la estabilidad empresarial deben ponerse en jaque, con artículos de “contrabando” .