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Puntos de vista miércoles, 17 de abril de 2019
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PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO

La economía azul (3)

  • La economía azul (3)
Félix Bautista
@felixrbautista

La vida, en todas sus manifestaciones y formas, es el mayor misterio del universo. En las distintas latitudes, las tecnologías de la información y las comunicaciones lo han transformado todo. Sin embargo, debemos ser conscientes del valor que tiene para la supervivencia humana la protección de los ecosistemas y la biodiversidad. Y es que el hombre a veces no quiere reconocerse a sí mismo. No quiere respetar ni aceptar que hay puntos de vistas diferentes y que la cohabitación es esencial para el entendimiento y la paz. Por eso surgen las guerras, que no es más que el fracaso de la inteligencia. Es necesario reencontrarnos y reconocernos unos y otros. Es la forma de poder trabajar juntos y repensar el futuro del planeta, que es lo mismo que el futuro de la existencia humana. No debemos olvidar, como expresara el italiano Paolo Lugari, “que la tierra es hasta ahora el único planeta que alberga el código de la vida: el A.D.N.”

De ahí la importancia de analizar un ejemplo de transformación de un territorio colombiano deforestado por la voracidad del hombre y luego restaurado y convertido en una zona de amplia producción y competitividad, en armonía con el medio ambiente.

Se trata del proceso de regeneración de una zona árida en Colombia en la comunidad de la pradera de Vichada, en el paraje Las Gaviotas, en la que se crearon las condiciones para generar riqueza y desarrollo económico y social, a través de lo que se denomina “economía ecosistémica”.

En ese territorio que antes era un desierto hoy Colombia produzca y exporte agua natural tropical embotellada de clase mundial bajo el nombre de “Juan Valdez”, que fue la idea de Paolo Lugari, al lograr la simbiosis de restauración de la selva de la orilla occidental del Orinoco. La siembra de pinos caribeños sobre suelos áridos, combinado con hongos microrríticos, dio como resultado la humidificación del suelo, que a su vez aseguró la supervivencia de los árboles. La proliferación del bosque, aumentó las sombras, redujo las temperaturas del suelo y aumentó su ph; el punto de condensación descendió y las lluvias aumentaron de manera significativa y sistemática.

Todo esto se tradujo en la producción de energías renovables, la autosuficiencia energética, la regeneración de la selva, se generaron múltiples fuentes de ingresos, lo que mejoró el acceso a bienes y servicios de los habitantes de la comunidad.

Los ingresos recibidos fue el producto de la resina generada por los árboles y la producción de madera; el agua de lluvia produjo agua potable y agua embotellada; la madera produjo biocombustible, materiales de construcción y nuevas patentes tecnológicas; y se produce energía eólica y solar en la zona. Estos bienes y servicios aumentaron considerable el valor de la tierra.

La zona se transformó, debido al valor agregado que los habitantes de la zona lograron en los distintos productos extraídos de la selva. Una transformación impresionante y un modelo de economía azul.

La ocurrido en Las Gaviotas de Colombia puede resumirse en la expresión del arquitecto del Renacimiento, Leonardo Da Vinci, “Todo viene de todo, todo está hecho de todo y todo regresa a todo”.

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