FIGURAS DE ESTE MUNDO

El poder del evangelio

Pablo Clase Hijo

Filósofos y maestros, eruditos e investigadores, artistas y hombres de letras, educadores y estudiosos han transmitido sus criterios para mejorar o cambiar al ser humano. Y ciertamente muchas ideas han logrado motivar, en parte, a infinidad de individuos a superarse, reformar su conducta y desarrollar sus potencialidades. Pero siempre que el hombre apunta muy alto en su perfeccionamiento, esta aspiración vuelve a caer como una catarata. La razón es que estos esquemas no tienen poder para quitar el germen maligno, el pecado, arraigado en el corazón, y que frustra los laudables intentos de transformación.

Solo el evangelio es poder de Dios para regenerar, hacer renacer e infundir una nueva esperanza, pues proporciona el perdón de pecados, la salvación del alma, la vida eterna en los cielos y la presencia del Espíritu Santo en nuestro interior. “La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”. (1 Corintios 1:18).