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Puntos de vista sábado, 06 de abril de 2019

CONTANDO LOS HECHOS

General Fernando Valerio

  • General Fernando Valerio
Ellis Pérez

Con la reciente celebración del 175 aniversario de la batalla gloriosa del 30 de marzo en Santiago, que después del triunfo inicial dominicano sobre los haitianos del 19 de marzo, en Azua, consolidó la recién proclamada separación, con la independencia del 27 de febrero, frente a la puerta del Conde. Entre otros héroes se destacaron al máximo, los Generales José María Imbert y Fernando Valerio, no puedo menos que recordar que en el 1943, a mis siete años, murió mi madre, María Trinidad García.

En esa época, vivíamos en Bella Vista, en Santiago, y éramos vecinos de la casa de Don Chelo y Doña Clemen Pichardo. La hermana de mamá, tía Dolores, a quien siempre llamamos Ninina, quien ya se había hecho cargo de criar a mis hermanos menores Mireya y Modesto, se había hecho muy buena amiga de Clemencita, la hija de nuestros vecinos. Ante mi condición de huérfano se hicieron las diligencias para que yo fuera acogido por la familia Pichardo, en lo que surgían otras soluciones. Mi padre, Eliseo Desiderio Pérez Arias, oriundo de Moca, se había vuelto a casar y trasladado a la Capital, la Ciudad Trujillo de entonces.

Mi nuevo hogar estaba situado en la calle 27 de Febrero número 98 junto a La Barranca, y cuando yo llegué estaba habitado por mamá Chicha, quien tenía 98 años y era hija del General Fernando Valerio, héroe de la batalla del 30 de marzo. En la sala se destacaba una foto del general.  Igualmente residía allí, doña Lucila, que a la fecha tendría unos 70 años, doña Melania que tendría unos 55 ó 60 y quien se ocupaba de mi directamente, al punto de que cada sábado me bañaba en una batea de zinc con un jarro, enjabonándome y echándome agua por todo el cuerpo. La otra persona que vivía en la casa, que era la única joven, era Carmen, hija adoptiva de doña Lucila.  En la casa de al lado, la numero 100, vivía el pintoresco y reconocido personaje Fosforito Pichardo. Al frente vivía la familia Pou Saleta con sus dos hijos, Expedy y Poncio Pou.

Con la familia Pichardo viví dos años cruciales de mi vida por lo que siempre les vivo agradecido. A través del tiempo siempre he tenido en cuenta el privilegio de haber compartido dos años con mamá Chicha, la hija del insigne General Valerio, héroe nacional.