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Puntos de vista miércoles, 27 de marzo de 2019

PASADO Y PRESENTE

La génesis nacional

  • La génesis nacional
Juan Daniel Balcácer
jdbalcacer@gmail.com

En su célebre carta a Federico García Godoy, de 1909, Pedro Henríquez Ureña afirmó que los movimientos independentistas latinoamericanos cobraron verdadero significado solo con respecto a Europa, mas no “con relación a otros pueblos de la misma América”. Ello explica que cuando a principios del siglo XX se le inquiría a un dominicano acerca de la fecha de su independencia, este solía responder naturalmente que el año 1844. Sin embargo, a la pregunta de si para esa época España todavía mantenía luchas en América, entonces se explicaba que nuestro pueblo en realidad se había separado de la llamada Madre Patria en 1821, significando que “esa es la fecha de la independencia dominicana”.

El autor de “Seis ensayos en busca de nuestra expresión” elaboró su conocida tesis según la cual la independencia dominicana fue el resultado de un proceso que se extendía desde 1821 hasta 1873. “En ese medio siglo -concluyó-, el momento más heroico, el apex, es 1844. Pero esa fecha debe considerarse como central, no como inicial. La Independencia de la República como hecho, como origen, creo que debe contarse desde 1821, aunque como realidad efectiva no exista hasta 1844 ni como realidad moral hasta 1873”.

Federico García Godoy, en julio de 1909, le respondió a Henríquez Ureña, mediante una carta que al año siguiente incluyó en su libro “La hora que pasa” con el título de “Génesis Nacional”. Son admirables las reflexiones vertidas por el autor de “Rufinito” en torno a la idea emancipadora en Santo Domingo, la cual, en su concepto, pasó por dos fases “de aspectos aparentemente distintos, cumpliendo su lógica evolución, en serie de oportunas gradaciones, conforme lo imponían circunstancias privativas del medio y del momento”. Al parecer, las condiciones históricas entonces no eran propicias para que la mayoría de la población asimilase un proyecto independentista similar al que se había gestado en otros pueblos de América, de suerte tal que, la idea de emancipación solo era comprendida por un reducido sector social; circunstancia que provocó el fracaso de Núñez de Cáceres.

Continuaré con el tema.