Listin Diario Logo
23 de febrero 2019, actualizado a las 11:28 a.m.
Suscribete al Listin Diario - News Letter
*
Santo Domingo
Clima Actual21ºC30ºC
Puntos de vista jueves, 14 de febrero de 2019
0 Comentarios

ORLANDO DICE

Lagunas en Ley Electoral

  • Lagunas en Ley Electoral
Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do/@orlandogildice

UNO: ESPERANDO LA EXTRAORDINARIA.- Los senadores y los diputados no sacan marbete, la placa es un dividendo aparte. No cogen esa lucha, pero tampoco solicitan prórroga. La que sí necesitan para hacer su trabajo, o como sucede cuando de por medio hay un proyecto que interesa al Ejecutivo. Este convoca de manera extraordinaria. Ocurrió con la Ley de Partidos, y ahora con la Electoral. Tiempo hubo, y mucho, pero con pereza todo el mundo y nada de apresurarse, si igual sería al principio que al final. Los legisladores dominicanos corriendo, apremiados, deciden sobre las cuestiones más difíciles. Solo que el resultado siempre deja que desear. La Ley Electoral, que todavía no se promulga, va por el mismo camino que la de Partidos. Empieza a encontrársele lagunas, contradicciones, incoherencias, y los lamentos se oyen en el cielo, de donde no puede venir socorro oportuno ni cierto. Los políticos están vengándose de la manera que saben de las presiones de la sociedad civil, pero también de sus pares simuladores, que dicen una cosa delante de las cámaras y otra muy distinta en la intimidad, o en los acuerdos de aposento que pocas veces se conocen. Nadie que no sea boca abierta pensará que fue casualidad que venciera la legislatura, que se extendiera y que con la fecha encima se aprobara...

DOS: UNA PRIMERO QUE LA OTRA O AL REVÉS.- Siempre se dijo y sin que nadie preguntara, que la Ley Electoral era más importante y debía ir primero que la de Partidos. O cuando menos debían aprobarse al mismo tiempo, puesto ni el más potente de los pájaros puede volar con una sola ala. Nunca se aclaró el punto, tampoco hubo interés, pero ocupó más la atención lo político que lo electoral. Ninguno de los sectores alertó o denunció sobre los posibles gatos entre macutos en el proyecto de régimen electoral. Ni los partidos chiquitos, pero tampoco los grandes. Ahí venía la guagua y nadie se quitaba del medio, sabiendo que ni Superman ni la Mujer Maravilla estaban cerca para proteger o salvar. Tampoco se advirtió al 911. Lo que se produjo la pasada semana, sin embargo, no  fue la sanción de la Ley Electoral, sino que --como si fuera tiempo de zafra-- tiraron caña para el ingenio. Se manejó en secreto o de forma rutinaria lo que de por sí era una pieza importante. Las mujeres (¡pobres mujeres!) fueron burladas en su presencia, delante de sus ojos, sin que sus gritos alteraran o cambiaran el designio. No existe en la legislación lo que podría considerarse justicia distributiva, equidad, sino que su suerte dependerá de la generosidad de los hombres. Y las mujeres saben que en política los hombres no son generosos ni equitativos. La prueba es que las pasaron con fichas...

TRES: PALO SIN ACECHO.- Quienes se ocupan de analizar el resultado o estudian la ley aprobada, todavía no promulgada, encuentran más faltas, fallas, dificultades que en su antecesora. Que en la Ley de Partidos. Por ejemplo, y en más de un caso, la Electoral cambia la situación consignada en la de Partidos. Como la Electoral es la última, se impondrá a la de Partidos, pues contiene la colectilla que no falta en ninguna ley nueva. Esto es, que deroga todas las normas que les sean contrarias. Solo que en rigor afectará hasta la programación de la Junta Central Electoral al establecer otros plazos. E incluso echará por tierra algunas de sus decisiones. El Partido de Minú y su propósito de coalición podrá bañarse en la playa e irse mar adentro, pues la Electoral tiene salvamentos como los Guardianes de la Bahía. ¿Qué pasó? Nadie lo sabe, pero si queda claro que los comisionados no compararon los proyectos ni rastrearon sus contradicciones, ya que de hacerlo, las hubieran compaginado y armonizado. Mucho más que -se supone- se sabían de memoria la de Partidos de tanto manosearla, o confrontarla. Segundas partes nunca fueron buenas, y en lo que se refiere a la comisión mixta o bilateral de senadores   y diputados, tampoco las primeras. No fue un palo acechado, pues cada cual tuvo el texto en sus manos, pero sí un palo...

CUARTO: CONTRAVENCIONES A LA VISTA.- La Ley Electoral debe ahora que fue aprobada, y antes que se produzca la promulgación, ser estudiada a conciencia. Por la propia Junta Central Electoral que deberá determinar qué de lo que mandó como proyecto fue aprobado. Y por igual los partidos que podrían darse con situaciones que no habían considerado, y que en unos casos favorecen y en otros trastornan o alteran el orden. Lo mismo deberán los especialistas que no tuvieron arte ni parte, pero que pueden advertir con tiempo a los partidos. La peor diligencia es la que no se hace, dice el refrán, y el sistema político dominicano que no quiso esas leyes, ahora tendrá que buscar los modos, ya no ajustarse a una circunstancia que no tenía prevista, sino bandeársela, hablando en términos de la calle. Ahora se habla del dinero de las primarias, como antes de las primarias en sí, y sin considerar los aspectos verdaderamente cruciales de los eventos que se avecinan, y que igual de peligroso será el de febrero como el de mayo. Los partidos nunca tuvieron razón desde el punto de vista de lo que era bueno para la democracia, pero sí desde la óptica de sus intereses. Los chivos sin ley tenían problemas en la sabana como en la loma, pero eran sus habitats  y se correspondían con su naturaleza. Las contravenciones se las guardaban o pasaban por alto. Ahora tendrán que pagarlas o se quedan sin licencia...

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario
Contraseña