SONDEO

Voto muy caro

Luis Encarnación Pimentel

No seremos una potencia mundial, pero somos un país privilegiado. La naturaleza ha sido tan prodiga con nosotros, que hasta oro tenemos. Pero, como dominicanos, tenemos un gran defecto -peor que el de “las muchachas de Juan Gómez”, que es el de ser muy derrochadores-. Lo somos en muchas cosas, pero en despilfarro de dinero en la política partidaria hemos batido récord. Eso es malo, muy malo, porque se trata de recursos que bien pudiéramos utilizar para invertir en desarrollo y mejoría de la condición humana, pero lo peor y más doloroso  es que esos dineros tiene que aportarlos el Estado, sacados en impuestos de los bolsillos de los ciudadanos. Y para peor, aquí el costo de un voto es más alto que en todas partes del  mundo. En aras ayudar al fomento de la democracia, se incurrió en el error de aprobar por ley que el Estado financiara los partidos, dando como resultado una proliferación de organizaciones que quieren estar inscritas en el Presupuesto Nacional. La propaganda política y la venta de una candidatura, hasta de regidor, requieren de una inversión millonaria, pero ese algo debería ser problema -y responsabilidad- exclusivo de cada partido o candidato. Aquí, sin embargo (y bajo la excusa  de que “mantener la democracia no tiene precio”), le han tirado ese muerto a los bolsillos del Estado y del pueblo. Como sabemos, no conforme con las cuotas ya asignadas por ley  -y por esas complejidades y  complicidades de la política-, ahora también tenemos que financiar las primarias y demás eventos internos de los partidos, que antes eran sufragados por ellos. No valieron las advertencias del presidente de la JCE, de que el organismo responsable de lo electoral no tenía dinero para costear primarias, y que estas serían muy costosas. Una parte importante del liderazgo político quiso que fuera así, y ya tenemos primarias en la ley, aunque ahora represente todo un dolor de cabeza. El ministro Guerrero, de Hacienda, recuerda  que la ley dice que los fondos para lo indicado deben ser aportados por los partidos, pero el ministro Peralta, Administrativo, es más político y da a entender que “se le buscará la vuelta”. Mil 449 millones para primarias, y de los cuales los partidos políticos solo aportarán unos  200, es mucho dinero. Además de mucho  -y de que no está- es un despilfarro.