Camorra innecesaria

Leonel Fernández es uno de los líderes políticos más reconocidos y mejor valorados entre los dominicanos.

Fue Presidente doce años, hizo buenos gobiernos y tiene obras que mostrar en cada rincón de la República.

Aspira nuevamente a la presidencia.

Y a pesar de que su candidatura parte con claras y amplias ventajas, tanto él como su equipo están haciendo todo cuanto sea posible para estropear sus posibilidades de retornar al Palacio Nacional.

Danilo Medina está impedido constitucionalmente para presentarse a una nueva repostulación, y el único camino hacia su habilitación pasa por una reforma a la Constitución que elimine el vigésimo dispositivo transitorio.

Ni el Presidente ni ninguno de sus colaboradores cercanos están hablando de reelección ni de reforma constitucional.

De hecho, todo el ruido en torno a la reelección proviene de las huestes leonelistas y sus vocingleros, que en una lucha contra molinos de viento se pasan el día chachareando, azuzando, insultando y descalifi cando.

Porque la reelección es un fantasma que elementos fácticos prácticamente imposibilitan. No hay votos para reformar la Constitución y mucho menos cabida para el invento de habilitar a Danilo por la vía de un fallo del Tribunal Constitucional. Además, las condiciones políticas y sociales no son las del pasado proceso, cuando la reelección era un clamor nacional.

Las cosas pueden cambiar y dar un giro a favor de la reelección. Pero sólo si se presentan esas circunstancias, y Danilo Medina intenta una nueva repostulación, se justifi caría el pleito descarnado que el leonelismo está librando desde ahora, en una batalla a destiempo que le está enajenando voluntades, que resultarían imprescindibles para Leonel tener posibilidades de ganar unas elecciones encabezando la boleta del Partido de la Liberación Dominicana.

Un partido que carga el lastre de cuatro períodos consecutivos, y que con Leonel no estaría ofreciendo una candidatura fresca y renovadora, sino más de lo mismo… Leonel no se ha reciclado, tiene el mismo discurso, el mismo estilo y le acompaña la misma gente... Y si tiene posibilidades de volver al poder –que las tiene, y muchas– se debe básicamente a la fortaleza electoral de su partido y a la debilidad de la oposición.

Y si la división es la mayor amenaza que tiene el PLD para retener el poder… ¿Cómo se explica que los confl ictos para provocarla se desaten desde el sector con más posibilidades de benefi ciarse de la unidad contra la que atentan…? La rueda de prensa donde el leonelismo acusó a sectores del gobierno de estar detrás de una supuesta campaña sucia en contra de Fernández fue divisionista, y una locura impropia de gente a la que se le atribuye inteligencia y experiencia política.

Es una infantilada pensar que, de existir planes reeleccionistas, utilicen la estrategia de “bajar a Leonel para subir a Danilo”. Porque para intentar repostularse Medina no necesita bajar a Fernández ni nadie, le bastaría con utilizar todas las herramientas que otorga el poder para agenciarse los votos que le faltan a una reforma constitucional.

Y hasta el más imberbe sabe que una repostulación de Danilo saca a Leonel del escenario peledeísta, que para intentar salvar su liderazgo estaría obligado a hacer tienda aparte… Por tanto no hay que bajarlo ni “quitarlo del medio”, si le imponen una reforma constitucional, Leonel se va por sus propios pies… Y eso lo saben Danilo y todos los miembros de la alta dirección peledeísta.

Por eso es un disparate insistir en atribuir a esos supuestos planes la más reciente chapuza donde el inefable Quirino repite guión, con las mismas absurdas y falsas acusaciones en contra de Leonel.

Primero porque el presidente Medina es un hombre correcto que no se prestaría a bajezas de ese tipo. En segundo lugar porque lo que diga ese individuo no hace ningún daño a Leonel ni tendrá efectos sobre su imagen. Nadie con un mínimo de objetividad puede otorgar veracidad a lo que provenga de un criminal confeso a quien Fernández, siendo Presidente, apresó y extraditó a los Estados Unidos… Pero además porque esta treta ya fue asumida “responsablemente” por el expresidente Mejía, quien se encargó de confi rmar que se reunió con Quirino para recabar información y usarla en contra de Leonel y de Funglode.

Hasta donde se sabe Hipólito no es del Gobierno. Por el contrario, aspira a encabezar la boleta del principal partido de oposición. Y con esa acción demostró, no sólo sus pocos escrúpulos, sino también su marrullería política. No está por la labor de que “lo cache el toro que es corriéndole al que no es”. Sabe que, ante la inviabilidad de la reelección, Danilo no es el objetivo… Que el blanco a disparar es Leonel, que tiene todas las posibilidades de encabezar la boleta del PLD.

La traba leonelista debería dejar de buscar camorra con el presidente Medina y su gente… Ese es un pleito innecesario y contraproducente que le aleja de su objetivo… Porque la verdad es que, les guste o no, si bien Leonel puede ganar la candidatura sin el apoyo de Danilo, no tiene ninguna posibilidad de ser presidente sin contar con el respaldo irrestricto y absoluto del Presidente y su corriente.

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