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Puntos de vista martes, 11 de diciembre de 2018

PANCARTA

Vamos y volvemos el sábado a Las Manaclas

  • Vamos y volvemos el sábado a Las Manaclas
Raúl Pérez Peña (Bacho)

Con frecuencia se escucha la pregunta: ¿Dónde están Las Manaclas? Quien conoce responde: En el municipio San José de las Matas, que le apodan “SAJOMA”, que resume sus tres sílabas.

La manacla es un árbol familia de la palmera, pero más alto y delgado, que crece más en terreno frío.

Dado el árbol, le llaman Las Manaclas a un pequeño paraje, al cual se llega luego de pasar por “El Rubio”: municipio de joven crecimiento, a cuyo parque bautizaron con el nombre Manolo Tavárez, rememorando al líder del 1J4.

A escasos metros de Las Manaclas está La Diferencia, otro paraje. A escasos metros fue que sucedió la muerte a mansalva y a quemarropa del grupo engañado bajo el pretexto de una “promesa” de negociación entre los insurrectos y el Ejército. La intención fue una farsa.

La historia la conocen los campesinos y la podemos conocer los “urbanos” interesados en ensanchar lo poco o mucho que sabemos.

El sábado próximo, 15 de diciembre, haremos el viaje ida y vuelta a Las Manaclas. El clima y los frondosos bosques se suman favorablemente para la travesía de ir y volver.

La partida será entre 5:00 y 6:00 a.m., hora tope, en dos autobuses pequeños. Se advierte cumplir con esta hora de salida, para el despegue oportuno.

Primera parada, en SAJOMA, venden de todo, “como en botica”, excepto para quien desee llevar su “lonchera”.

Contactos: lasmanaclas@gmail.com. Además: Tels. (809) 501-6238 y (849) 651-6236.

Lo más importante de todo es cumplir con el deseo o necesidad de conocer esa historia escrita con sacrificio en seis escenarios montañosos, incluido precisamente el de Las Manaclas. En el día a día de este país no vivimos, apenas sobrevivimos bajo un drama en extremo precario y pesaroso. Pero hay patria todavía. No hay derecho, para permitir tranquilamente a quienes tienen como oficio el despojo y el arrebato, que se alcen con el “santo y la limosna”.

“Más p’alante vive gente”.