En la diana
Primer Tiro El contenido del informe de la Comisión que evaluó el proceso de adjudicación del contrato para la construcción de Punta Catalina, sumado a la exitosa colocación de bonos soberanos destinados a financiar la terminación de dicho proyecto, son eventos que deben analizarse simultáneamente al planteamiento del Ministro de Hacienda de que la primera vulnerabilidad fiscal es la baja presión tributaria (no el nivel de la deuda pública), y al escenario macroeconómico que muestra del robusto equilibrio de las fuerzas determinantes de los fundamentos reales, reportado en el último comunicado de Política Monetaria del Banco Central correspondiente a junio. Se debería esperar una consolidación de la convicción de que las plantas de Punta Catalina serán concluidas sin retrasos que aumenten sus costos, pero sobre todo, de que su impacto en el gasto público (a través de una significativa reducción del gasto en subsidios al déficit de todo el sector eléctrico) podrá mejorar sustancialmente la posición fiscal y la sostenibilidad de la deuda pública.
Segundo Tiro La reducción de la vulnerabilidad fiscal que representa la baja presión tributaria es un asunto del Pacto Fiscal pendiente, que no necesariamente tiene que esperar a la culminación y entrada en operación de Punta Catalina. Los frutos de una eliminación de parte del gasto tributario que representan algunas exenciones irracionales se pueden cosechar más rápidamente que los que podrían producir el esfuerzo adicional para reducir la evasión fiscal. Este debería ser el primer punto de la agenda del Pacto Fiscal. El momento es oportuno y la coyuntura favorable, pues a la comprobación del debido proceso y el justo precio con que se contrató Punta Catalina hay que sumarle la ganancia de credibilidad fiscal que ha obtenido el Gobierno con los resultados presupuestarios de los primeros cinco meses del año, y con los proyectos que producirán un aumento significativo de la rentabilidad social y económica del gasto público, como son los casos de la reforestación de ecosistemas de alto valor, y de la recolección y disposición ambiental y económicamente sostenible de desechos sólidos.
Tercer Tiro El panorama fiscal presenta una mejoría sustancial del déficit del Sector Público no Financiero, por encima del contemplado en el Presupuesto vigente. El análisis del Banco Central establece que “la ejecución presupuestaria indica una política de reducción de gastos que apunta a un déficit para final del año, por debajo de la meta establecida en el Presupuesto Nacional de -2.3% del PIB. En ese sentido, al mes de mayo, el crecimiento interanual del gasto público fue negativo, al tiempo que las recaudaciones se ubicaron por encima del nivel estimado en el Presupuesto. Como resultado de este comportamiento de los ingresos y los gastos, el déficit del Sector Público no Financiero al cierre de mayo fue de -0.5% del PIB estimado para el cierre del año”. Estas cifras sugieren la existencia de una alta probabilidad de cerrar el año con un déficit cercano a la mitad del presupuestado, resultado obtenido sin aplicar las medidas orientadas a aumentar la presión tributaria que debe incluir el Pacto Fiscal. Agréguese la terminación de Punta Catalina, el aumento de la eficiencia, impacto y transparencia del gasto público, y el resultado sería el mejor y más propicio ambiente para el inicio del tan esperado Pacto Fiscal.

