EL ROEDOR

¡Helo ahí!; Paraison y Alexandre

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Aristófanes urbáezSanto Domingo

“El orden es como el aire, que si nos falta perecemos”.-Joaquín Balagueró La satisfacción más grande del bicho humano es, digan lo que digan, hacer lo bien y saber que los hechos y la historia, la carta de la fe le den la razón porque, decía el “Dr. Angélicus” (San Agustín), que ellas no se contradicen y todo científico sabe que la práctica es el ‘criterio’ de la verdad. Cuando Leonel, el presidente Fernández, a raíz del terremoto en Haití en el 2010, fue el primero que llegó y puso el Gobierno dominicano en “servicio” de esos hermanos (comida, agua, hospitales, bomberos, Comité Dominicano de Emergencia, COE; tractores, retroexcavadoras, etc.); Conferencia en Punta Cana de los ‘países donantes’ y se acordó reunir una ayuda por U$10 mil millones para esa doble desgracia del país más pobre del hemisferio occidental. 2.- LEONEL, LO ÚNICO QUE OLVID” fue que la “oligarquía haitiana” desde la proclamación de la República (1804) ha vivido de la miseria de su pueblo y fomentando el odio hacia la RD, a quien hipócritamente acusan de su desgracia. Los que no hicieron nada por Haití fue el Caricom, los “usurpadores” de la sociedad civil ñsus 10 mil ONGñ‘izquierda burra’ (que sí beneficiarse, al igual que la oligarquía negra-mulata) y el PPH. ¿Quién lo dice? El embajador de Haití en Venezuela, quien afirmó que de U$11 mil millones ofrecidos, sólo se ha desembolsado un 48%, pero las ONG dominico-haitianas se han llevado “la parte de león” y esa ayuda “se ha esfumado”. ¿No es acaso lo que hemos venido diciendo desde el 2010, y antes? ¿O no? 2.- PARAISON Y ALEXANDRE.- El exembajador en RD, Guy Alexandre y el excónsul y exministro para la diáspora haitiana en el extranjero, Edwin Paraison, del expresidente de René Préval, defenestrados ambos por Michel Martelly, están haciendo el feo papel, uno desde tierra dominicana, de procónsules, faltándoles el respeto a los dominicanos y a sus altas cortes con sus acusaciones de “racismo” y de que “debe producirse otro acuerdo” para declarar como dominicanos a todos los haitianos nacidos o llegados a RD después de 2010, que supongo incluirán también a centenares de parturientas que hay en nuestras maternidades recién llegadas que no saben pronunciar cinco palabras en precario español. Eso no es más que una ignorancia supina de esos exdiplomáticos haitianos, que tienen por costumbre ni cumplir con los acuerdos que firman, ni los leen tampoco, porque ya el Lic. Juárez Víctor Castillo Semán, no sólo ha explicado que hay dos “acuerdos” (el de Washington de 1926 y otro firmado por la Comisión Bilateral en el 2009), así como la sentencias: una la SCJ de 2005, cuando no existía el Tribunal Constitucional, y la 168-13, de éste, los cuales no pueden ser violados de acuerdo a varios artículos de la Constitución vigente, primero: sin que se establezca la “constitucionalidad” de los mismo por el mismo TC; y, cualesquiera otros nuevos, deben pasar el tamiz del Congreso Nacional de nuevo, aunque es suficiente ya con la sentencia 168-13, porque “es vinculante” para todos los poderes públicos. Por ahí hay varios abogaditos chapuceros que están hablando que se puede disentir en democracia, pero ellos no están haciendo eso, sino pidiendo que se subviertan las leyes, lo que es lo mismo que decir el orden constitucional, por lo que son pasibles, como hacen todas las naciones que se respetan de pedirles que sus “argumentos” no los expresen en territorio nacional, como lo hacen los dominicanos en Haití, o declararlos “personas non gratas” y darles un plazo para que pongan sus pies en polvorosa.

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