PUNTO DE MIRA
PLD en ebullición electoral
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En estos días el PLD está en tensión. Tras nueve años se aboca a la más grande ampliación de su dirección de los tiempos modernos, y aunque hay enfrentamientos tendenciales de ninguna manera se asemejan a las disputas que ya en el PRD hacen norma. Investigando sobre los procedimientos y la campaña electoral, he descubierto algo extraño. Los peledeístas respetan los procedimientos. Respetan a sus contrarios. Se oponen, luchan entre sí, pero no abusan de sus recursos. Un ejemplo se ve en los danilistas que buscan su promoción personal al Comité Central o al Comité Político. De los 10, que podrían ser ocho los que se elegirán, en el sector oficialista aspiran 21 pero Danilo Medina no ha escogido a nadie. Sus aliados buscarán por sus méritos propios obtener el apoyo que requieran. En términos políticos locales se entendería como normal que el sector oficialista hubiera no sólo seleccionado el número perfecto que los representaría, sino que además los proveería de recursos para hacer sus campañas de promoción y de relaciones públicas con sus propios compañeros. Es lo corriente, lo que se estila. Pero en el PLD, un dirigente que aspira y está en lucha promocional me dijo: Danilo no haría eso, sería actuar con privilegios y todos somos danilistas. Quien logre la posición estará siempre de su lado y así no hay colisiones entre compañeros. Luchamos y competimos para lograr apoyo dentro del partido, pero honestamente. Como se comprenderá, esta política interna, el respeto a las aspiraciones individuales, beneficia tanto a los leonelistas como a los alineados con otros dirigentes o los llamados independientes, que ya son una minoría, pero las normas y procedimientos del PLD permiten su existencia y alientan sus aspiraciones promocionales. El domingo se inicia la medición de fuerzas para los aspirantes a subir al Comité Central, el segundo piso del importante edificio peledeísta. Habrá muchas cabezas y la escasez de sombreros será la desesperanza, aunque hay muchos que compiten por sonar ya que carecen de la popularidad para alcanzar los niveles de votos que soporten sus aspiraciones. Los aspirantes a la suite peledeístas, el pent-house que es el Comité Político, tienen sus ojos puestos en los que ganen el Comité Central porque ellos serán los que el Día de Duarte rellenarán las plazas adoptadas. Dos millones 700 mil peledeístas irán este fin de semana tras los votos morados pero no se temen disturbios.

