En la diana
Primer TiroAhora que el Banco Central acaba de publicar el Programa Monetario para el año que se inicia (su contenido todavía no ha sido analizado ni comentado públicamente por ningún periodista o economista, al menos hasta el momento de la redacción de estos párrafos), y cuando algunos economistas continúan planteando el insostenible argumento de que el crecimiento de los últimos años se debe al alto endeudamiento público, quizás sea conveniente señalar la consistencia y coherencia entre los pronósticos de dicho Programa Monetario y las Proyecciones Macroeconómicas del Presupuesto, pues a partir de dichas comparaciones también se pueden obtener algunas evidencias empíricas de la relación entre crecimiento y endeudamiento. Pero esa comparación debe tomar en cuenta que el panorama macroeconómico presentado en el Programa Monetario es mucho más amplio que lo contemplado en el Presupuesto, pues en el primero el sector fiscal es solo uno de los cuatro sectores que se analizan y se determinan simultáneamente. Pero en ambos casos, el crecimiento baila al ritmo de lo pronosticado y lo realizado. Segundo TiroLas proyecciones y pronósticos de crecimiento e inflación del Programa Monetario y del Presupuesto son totalmente coherente y consistente entre sí, aunque hay que tomar en cuenta que el primero se formula asumiendo que la posición de política monetaria existente al inicio se mantendrá hasta durante todo el período, y en esta columna se ha planteado, y se reitera ahora, que surgirán condiciones internas y externas favorables que permitirán una flexibilización de la política monetaria actual. Dependiendo de la magnitud y duración de esa potencial flexibilización, muy probablemente el límite superior de crecimiento del PIB contenido en el Programa Monetario esté subestimado, aunque el pronóstico de que el crecimiento quedaría por debajo del potencial sea bastante correcto. Pero el crecimiento se acelerará, y el déficit fiscal, y por ende el endeudamiento público, se mantendrá constante. Pero eso es completamente normal y posible, pues en teoría nunca se ha planteado que un mayor endeudamiento público es una condición necesaria y suficiente para un mayor crecimiento, y sin teoría no se pueden explicar las relaciones causas/efectos de ambas variables. Tercer TiroEn las evidencias empíricas que reflejan los datos del Programa y del Presupuesto no existe una relación proporcional entre endeudamiento y crecimiento. Las estadísticas del 2012 y del 2013 lo demuestran de manera contundente. El déficit se redujo a casi una tercera parte, pero el crecimiento disminuyó en menos de una quinta parte. La relación directa entre endeudamiento y crecimiento se produce solamente si el déficit se origina en un aumento del gasto en la compra de bienes y servicios y en inversión pública real, y cuando dicho aumento se produce en condiciones en las que el crecimiento se encuentra por debajo del potencial, como en la situación actual. Pero si el déficit y el endeudamiento disminuyen y el crecimiento aumenta más que lo presupuestado, como muy posiblemente sucederá en el año que acaba de iniciarse, entonces será necesario admitir que la flexibilización monetaria impulsa el crecimiento sin producir endeudamiento.

