ORLANDO DICE
Incapacidad de los partidos para resolver sus conflictos
INCAPACIDAD.- La situación de conflictos que se da en la mayoría de los partidos políticos dominicanos, sean grandes o pequeños, es la mejor demostración ñinsisto- de la vitalidad de su democracia. Lo malo no es el conflicto, en sí, ni la competencia por los puestos de dirección, y ni siquiera la lucha por las nominaciones nacionales o locales. Lo malo es la incapacidad de resolver o de superar pruebas de parte de quienes provocan o protagonizan los procesos. Demasiada voluntad y poco sentido de oportunidad, e incluso de circunstancia. La oferta exagerada de bienes inmobiliarios, acompañada de escasa demanda, obligan a bajar de precio, como imponen las leyes establecidas de la economía. Por lo menos en los países de gran desarrollo capitalista. Aquí no sucede así. El dueño o promotor prefiere que se caiga el edificio o el solar se convierta en monte antes de rebajar dos o tres pesos que hagan posible el negocio. Igual en política. Los grupos asumen esa posición extrema: no logran avasallarse, pero tampoco se entregan... DESAFINADOS.- Los reformistas sorprendieron, entre sí y a la opinión pública, cuando a principios de diciembre realizaron una asamblea para conocer modificaciones a sus estatutos y las aprobaron sin contratiempo. Fue una reunión modelo y un ejemplo para las otras organizaciones políticas. Sin embargo, parece que se perdió el guión del éxito que llevó al éxito y han repartido diferentes partituras para la asamblea de finales de mes. Incluso, podrían acusarse con ánimo divertido a la manera de Toño Rosario: “Tá cruzao, tá cruzao ...”. Uno de sus dirigentes emblemáticos, Federico Antún Batlle, envió una carta cerrando el año en que hace recomendaciones, que si no resuelven, por lo menos imponen orden al proceso. La democracia interna debe expresarse, de eso no hay dudas, pero no de modo tan suelto que afecte el cometido. Si no llegan a acuerdos mínimos antes del encuentro, amarrar las sillas no va a servir de nada. Al primer tranque o burla de los procedimientos, el ambiente será propio de un coliseo de lucha libre, con los asientos volando por los aires... LAS NOTAS.- Los perredeístas son los maestros del desacuerdo, y como hace mucho que se metieron en un callejón sin salida, dan vueltas y más vueltas sobre sí mismos. Los seguidores de Hipólito Mejía, por ejemplo, como no encuentran forma de quitar a Miguel Vargas del medio, improvisan. Solo que lo hacen como una banda loca y no como grupo de jazz, en que cada nota tiene sentido. Lanzan la idea de otro partido, y en vez de unirse todos y empujar en la misma dirección, provocan nuevos enfrentamientos. Ahora se habla de un frente de partidos, con perredeístas, pero sin el PRD. Y sucede igual. Unos dicen que sí, y otros que no, pues en el fondo sería, primero, perder por forfait el pleito interno, y segundo, iniciar una aventura. Lo malo no es la aventura, sino que no se cuente desde el principio con todos los aventureros. Sería un PRD con muchos caminos, y ninguno propio. No se conoce bien el fundamento del cálculo, pero las ganancias no parecen seguras, y los riesgos todos de muerte... LA ENCUESTA.- Llevo dicho que lo del PRD no es división, sino un impasse que cada día se torna más imposible. Si fuera por división, el problema estuviera resuelto desde hace mucho. Pero no. Si sacaran a Vargas, aparecerían otros Némesis, y a subir de nuevo la piedra a la cima de la loma, como Sísifo irredento. Y no hay que ir muy lejos. Se habló de plancha única integrada por seguidores de Hipólito Mejía y Luis Abinader, y apoyada por ambos como fuerza decisiva dentro del PRD. ¿Y qué sucede? De buenas a primeras Abinader filtra una encuesta en la que figura como favorito para la candidatura presidencial, muy por encima de Vargas, pero también de Mejía. A Mejía, como premio de consolación, se le otorga la preferencia como líder. Todo muy bonito: Abinader gobierna, Mejía reina. Mejía, como se sabe, no es político que se espanta de su misma sombra, pero de seguro habrá advertido la situación: en su entorno afilan cuchilla para su garganta...

