El reloj de Leonel
La situación interna del Partido de la Liberación Dominicana estaba tranquila. El proceso electoral del 2012 demostró que llegada la hora de decidir el poder, los peledeistas aparcan sus diferencias y se ponen de acuerdo para ganar elecciones. En ese contexto Danilo Medina asumió el gobierno y prácticamente dejó a todo el gabinete. Fueron muy pocas las remociones y se prohibieron las cancelaciones en las instituciones donde había designado a personas de su equipo cercano. Inteligentemente, el Presidente hizo lo que tenía que hacer para preservar la unidad del partido y mantener su base de apoyo político esos primeros meses de gobierno bastante convulsos y difíciles para el país. Se dedicó a gobernar sin sectarismo, dejando a Leonel Fernández y su grupo todo el espacio para ocuparse del Partido sin intromisiones gubernamentales. Algo que tuvo consecuencias, y contrario a lo que la lógica política hubiera impuesto, el sector de Danilo en lugar de fortalecerse desde el gobierno inicio un rápido proceso de debilitamiento. El danilismo ---decían los danilistas--- “no está ni en el gobierno ni en el partido”. El sector de Danilo iba camino de ser arrasado en el Congreso. Y entonces se produjeron los eventos de la plenaria del Congreso..Y todo cambió. En gesto de la audacia que le caracteriza, Félix Bautista se encargó de organizar el escenario, primero para que fuera aprobada la inclusión de la posición que ostenta como secretario de organización como miembro de pleno derecho del Comité Político. Derrotada esa moción a lo interno del mismo CP desde antes de llegar a la plenaria, el senador por San Juan organizó entonces una claque para generar sonoras ovaciones tanto a Leonel como para sí mismo. Y sobre todo para desconsiderar al Presidente de la Republica, que poco faltó para que fuera abucheado cuando mencionaron su nombre. Podrá suponerse el malestar que aquello causó en Danilo y su gente. Y de ahí mismo salieron a reunirse para definir estrategias y relanzar y fortalecer su equipo a lo interno del PLD: Un ministro para el Cibao, otro para el Sur, otro para el Este y otro en el Gran Santo Domingo, todos con la encomienda de resolverle a los “compañeros” y bajar las líneas para las votaciones del Comité Central. Para saber lo que algo así significa en un proceso interno, bastaría recordar las palabras del propio Danilo Medina a mediados del 2007: “El Estado me derrotó”. Porque el Estado, al menos a lo interno de un partido como el PLD, derrota a cualquiera. El intrépido Félix alborotó las avispas en el PLD.... ¡Y ahora no se sabe dónde está el dinero! Pero las travesuras de Bautista no quedaron ahí. Y como si se tratara de una vendetta por no haber llegado al CP por vía de la plenaria, salió del lugar declarando que ese día iniciaba la campaña de Leonel por la nominación presidencial peledeista y que 30 mil activistas saldrían a la calle a promover su candidatura. La respuesta a tal imprudencia fue la puesta en marcha de la maquinaria difamatoria contra Leonel que llevaba algunos meses inactiva por el inteligente bajo perfil que había asumido el ex mandatario. Los difamadores desempolvaron sus plumas y argumentos venenosos para hablar y escribir en contra de Leonel y nueva vez culparlo de todos los males de los dominicanos desde la llegada de Colon hasta nuestros días; los holgazanes retornaron con sus necedades frente a Funglode y la comparsa socialcivilezca se repitió con otro estéril y risible sometimiento a la Justicia. Otra vez Leonel al candelero...Porque nuevamente otros marcan el ritmo de su tiempo, a partir de sus ánimos, temperamento e intereses...Y no al ritmo que deberían marcar los intereses del líder. Como dijo el propio Leonel Fernández cuando recibía los saludos por sus 60 cumpleaños: “el tiempo dirá” si busca la nominación presidencial. Y nada le conviene más que ese tiempo transcurra asumiendo un bajo perfil. Como Bachelet en Chile, Tabaré en Uruguay o Lula en Brasil. Este es el tiempo de que Danilo gobierne con paz interna y de que el PLD encienda su “máquina de presidentes”. Que Francisco Javier siga creciendo y desarrollando su proyecto, que Temístocles Montas tenga la oportunidad de intentarlo, que Reinaldo Pared se anime a lanzarse y ver hasta dónde llega su potencial, que José Tomas Pérez y Radhamés Segura traten nuevamente, y que otros aspirantes prueben sus capacidades como posibles candidatos presidenciales. Con la gran ventaja de que si Leonel actúa esa inteligencia que siempre le ha caracterizado y logra preservarse ---para lo cual debe impedir que le impongan agendas que no necesariamente son las suyas--- su liderazgo constituirá una reserva para su partido y para el país. Para el 2016...Y mucho más allá. Leonel no necesita acelerar un proceso que sólo el tiempo dirá si le resulta conveniente... Por tanto, su enfant terrible le haría un gran servicio si dejara de empujar forzosamente las manecillas de un reloj que mientras más lento se muevan, mucho mejor para su líder.

