FUERA DE CÁMARA
¡Respetando la sentencia!
El doctor César Pina Toribio respondió con notable agudeza y perspicacia diplomática la imprudente declaración del presidente Nicolás Maduro en la controversia haitiana: hay que buscar una solución amigable “respetando la sentencia”. Ahí figura la clave de todo, en respetar la sentencia, precisamente a lo que se niegan Haití, sus autoridades y los corifeos de la región que no han hecho nada nunca para que ese pobre pueblo salga de su atraso y de su miseria. Las declaraciones de Maduro no han sido descontextualizadasÖ Se han citado no sólo como las dijo, sino también como las siente. Es el mismo hombre que desde un principio ha abogado por una amnistía para todos los haitianos nacidos en territorio dominicano entre 1929 y 2010. No importa que se pretenda negar su propuesta y su intención al mediar en el conflicto aprovechándose de nuestra supuesta dependencia de Petrocaribe. Maduro ha estado desde un principio al lado de los haitianos y es quien está detrás del tremendismo, la petulancia y la insolencia del Caricom. Está claro entonces que nuestro país camina hacia una encerrona peligrosa en un supuesto “diálogo de buena intención” convocado por Maduro, quien además aportó los testigos y probablemente la agenda que se pondrá en discusión. Hay que suponer que también asesora a su colega Martelly. El gobierno tiene que cuidarse, además, de algunos aliados que se encuentran más cerca de Maduro y los venezolanos que de su propio país, por muy unidos que quieran aparentar en esa izquierda díscola y servil. El caso de Vargas LlosaEl Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ha dado unas declaraciones desafortunadas sobre el cardenal López Rodríguez. Igual se refirió en términos degradantes al obispo de Lima, pero como él, también es peruanoÖ Sobre nuestro cardenal dijo todas las barbaridades que asomaron a su lúcida cabeza hasta llegar a pedirle al Papa su destitución como obispo de Santo Domingo. ¿Habráse visto semejante majadería? ¿Individuo más cretino? Lo primero es que Vargas Llosa es agnóstico declarado, o sea, que no admite la existencia de Dios --aunque tampoco la niega, peor aún--, y por vía de consecuencia las leyes divinas le son ajenas y no tiene por qué invocarlas a conveniencia. Lo otro es la calidad humana que puede tener un hombre como él para hacer semejantes exigencias si se recuerda que por celo y envidia le partió la cara de un puñetazo a Gabriel García Márquez, también Nobel de Literatura, a la puerta de un teatro en Ciudad de México, siendo su íntimo amigo y compañero de penurias en París. Por eso la intelectualidad española lo tiene en las cuatro esquinas... La respuesta de AníbalLa carta del embajador Aníbal de Castro al cardenal Sean O’Malley, de Boston, está fechada en Washington el 18 de diciembre pasado y evidencia hasta dónde ha llegado esta brutal campaña de descrédito contra la República Dominicana. Porque se suponía que el sacerdote había expresado su queja en una misiva que conservaba el carácter privado y confidencial. Al publicarse en un periódico digital, se omitió la respuesta acertada y oportuna del embajador dominicano en los Estados Unidos. De eso se trata, precisamente. Los argumentos de Aníbal son imbatibles, pero de nada valen en este escenario de maledicencia prohijado por sectores que conspiran desde el interior de nuestro país... Peor aún porque se sabe quiénes son, dónde están... Y hasta de dónde sale el dineral que cobran por su trabajo...

