ORLANDO DICE...
Llevan una campaña de odio contra el territorio
EL PROPÓSITO.- La idea de reproducir algunas de las cartas que envían mis lectores haitianos es que los dominicanos conozcan de primera mano y sin intermediarios lo que piensan y creen los vecinos del otro lado de la isla, en particular los que andan por el mundo llevando a cabo una campaña de odio contra el territorio que tan generosamente los acoge y provee. La sentencia del Tribunal Constitucional es la excusa perfecta, pero lo que verdaderamente les molesta es que tuvieron que adelantar los planes y sacar las uñas antes de tiempo. Sin fallo el descuido hubiera seguido su curso, y con sus aliados internos haciendo parte del trabajo, no había razón para mostrar su feo rostro de conspiradores contra la soberanía, la integridad y la determinación del pueblo dominicano. No puede pensarse que de septiembre acá podía organizarse tan amplio frente de lucha y la solidaridad manifestarse como si fuera un evento universal. Todo ese movimiento que ahora se expresa estuvo aguardando el momento, y cuando sintieron el peligro y vieron que se cerraban las posibilidades, no les quedó más camino que la insurgencia internacional... OTRO BOTÓN.- Los dominicanos pueden darse cuenta de que para los haitianos no son nada, y lo peor, que lo poco que son se lo deben a ellos, pero no solo por la mano de obra barata que favorece la economía nacional, sino que la propia independencia fue una gesta de sus descendientes. Un claro ejemplo de parricidio histórico. Cualquiera de las mitologías lo explicaría mejor. Vean esta muestra que es más que un botón, pues fue escrita en francés y hubo que traducirla... Leyendo su “artículo” sin pie ni encabezamiento, el cual aparecio en el periódico Listín Diario el 28 de diciembre del presente año, no puedo evitar congratularle en su limitada capacidad de analisis. Los tres puntos básicos de su llamado “artículo” se refieren al trabajo, el color y “comercio”. 1) Le felicito por reconocer a los arduos trabajadores haitianos y en esto mejores que ustedes. No obstante, una pregunta rápida sobre el tema del trabajo. ¿Podría usted decirnos que los dominicanos, y especialmente los dominicanos hacen al otro lado de la isla? La respuesta a esta pregunta puede ayudarle a ser más equilibrado en su análisis. 2) El tema del color, usted dice que “nadie en el mundo discrimina (el color supongo) más que los haitianos”. ¿Conoce usted el mundo Sr. Gil? No es cierto que el mundo a que usted se refiere es más grande y amplio que su estrecha mentalidad y su autosostenible república? Sr. Gil, usted ha dominado bien este concepto: discriminación? 3) Usted se refiere también a que los negros norteamericanos solo piden oportunidades en su propio territorio y no fuera de este. ¡Sin ofensa que este argumento es infundado! Pero sabe usted que la Revolución Haitiana (a fines del siglo 18), de la que ustedes son uno de los mayores beneficiarios nunca ha sido un tema limitado a su propio territorio? De otro modo, hasta el día de hoy, Sr. Gil, usted aún fuese esclavo. No niego el hecho de que usted está aun en su forma de pensar. Finalmente, Sr. Gil, usted habla de un nivel de desarrollo aceptable en el caso de su país. Ahora comprendo su arrogancia e ignorancia. ¿Usted cree que han alcanzado un nivel de desarrollo “aceptable”? De hecho, Sr. Gil, ¿cuándo podemos nosotros hablar de un nivel aceptable de desarrollo? Sr. Gil, si lo que conozco y he visto ya es “aceptable”, entonces el concepto de desarrollo no significa nada. Yo pienso que su llamado artículo está dedicado a un servicio especial. Pero cuidado, con las nuevas tecnologías, Sr. Gil, lo que usted dice y escribe puede llegar al otro lado del mundo, no en su pequeño mundo por supuesto, click “expediente sellado”. Además, yo le sugiero que para la próxima estructure mejor sus artículos, aun cuando estos sean en “español dominicano”. Absalon Pierre

