CON MIS OJOS
Una amenaza contra las niñas
Los crímenes cobardes y abominables contra dos niñas, una de cinco años y otra de 10 -violadas y asesinadas esta semana- ponen en evidencia hasta dónde llega la violencia de género en el país. Ser niña en el mundo resulta una circunstancia de alto riesgo si se piensa que, según UNICEF, “unos 150 millones de niñas y 73 millones de niños menores de 18 años han mantenido relaciones sexuales forzadas”. Sembrada como está en nuestra idiosincracia la violencia machista, al punto en que se hace casi imposible para muchos hombres asumir como violación el sexo con menores de 18 años, o identificar como acoso los avances indeseados, hay mucho que hacer en el camino de construir una masculinidad nueva. La campaña iniciada el pasado día 11 por Plan Internacional, “Por ser niña”, subraya la importancia de la educación en la construcción de una generación de hombres menos violentos y mujeres que no tolerarán las agresiones. Pero las niñas tienen pocas oportunidades, si se toma en cuenta que 39 millones de ellas, entre 11 y 15 años, no asisten a la escuela, según el informe Educación para Todos, de la UNESCO. Otras, como las dos pequeñas víctimas de esta semana en Baní y Neiba, ni siquiera llegaban a los 11. El acceso al poder en la sociedad del conocimiento pasa por el dominio de las ciencias y la tecnología. Dice un reciente informe de CIPAF sobre la brecha digital de género que, aunque las mujeres representamos el 64% de la matrícula universitaria, seguimos estancadas en las carreras “femeninas”: somos minoría en las carreras de tecnología, ciencias, en las ingenierías... Ser del sexo femenino no debería acarrear tantos problemas. Es hora de que la sociedad se involucre para emparejar la balanza y que avancemos hacia la igualdad.

