FIGURAS DE ESTE MUNDO
Edith Piaf
(Murió el 11 de octubre de 1963 en París) La pasión por vivir y amar de Edith Piaf resplandecía en sus grandes y luminosos ojos. Era cantante de cabaret, la más célebre vedette de Francia, que alcanzó renombre mundial como símbolo del romanticismo. Triunfó por su voz desgarrada, emocionante, poderosa, sonora y palpitante, que a menudo arrancaba las lágrimas del público. Piaf (gorrión en francés) anduvo de gira por muchos países de Europa y América, deleitando con sus inspiradoras canciones, algunas compuestas por ella misma, como la inmortal “La vie en rose”, uno de sus mayores éxitos de la postguerra (que dio nombre a una película sobre su vida)) y otras debidas a diversos compositores: “Hymne a l’amour”, “Les trois cloches” y “Non, je ne regrette rien”, en las que evocaba las penas y la dulzura del amor. Tal sensibilidad interpretativa la convirtió en la principal figura de la “chanson intime” francesa. Pero durante toda su vida tejió una leyenda de dolor, enfermedad, tragedia, genialidad y destino fatal. Uno de sus amantes fue asesinado; otro, el boxeador Marcel Cerdan, murió en un accidente de avión, y su hijo querido murió de meningitis. Esta existencia azarosa y turbulenta la llevó a beber alcohol excesivamente y a consumir drogas por un largo tiempo, hasta que murió a los cuarenta y siete años. La adversidad y la tristeza nos hacen bien cuando nos llevan no al alcohol o las drogas, sino a los pies de Dios. “Con mi voz clamé a Jehová ñrecordaba el salmistañ, y él me respondió desde su monte santo” (Salmo 3:4).

