ORLANDO DICE...
Dificultades en los partidos y poco consenso
El ánimoLos partidos no se han dado cuenta de que ellos desenvuelven sus vidas en dificultades internas, con poco consenso entre sí, sin que las fuerzas vivas se alarmen ni crean que se asiste a las finales del mundo. Incluso, sus alborotos no afectan el natural desenvolvimiento de sus actividades. Los anuncios de paros no alteran el ánimo y se acepta que el gobierno pague el rescate de la tranquilidad ciudadana, pues advierten el entendimiento tácito. El escrutinio fue hecho poco a poco, y las señales se fueron acumulando. Hablaba este grupo, después el otro, y así se fue estableciendo una corriente de opinión que se impone por fuerza de gravedad. La población tampoco es tonta, y sin sacar la mano aprecia la dirección del viento y su fuerza. Los líos del PRD no concluyen, cuando se oyen los tambores del PLD o se ven sus bailes de guerra. Danilo Medina fue el único que pasó el examen de los grupos, pero tiene que hacer el trabajo, como ya lo hizo Hipólito Mejía, el otro ungido. Es más, inquieta que Medina no se haya dado cuenta del designio que le favorece... La imagenLa portada de este periódico en el día de ayer es más convincente que todos los argumentos que pueda presentar a la consideración de la opinión pública Miguel Vargas en el día de hoy. Ningún sector importante del país va a aguardar decisiones de organismos ni entendimientos de aposento para reconocer que Hipólito Mejía ganó la pasada convención, y que a partir de su opción debe contemplarse el panorama o diseñarse planes inmediatos o futuros. Alguien lo dijo, muchos lo han repetido: la política es algo demasiado serio para dejarla en manos de los políticos. Mucho más que aquí los que viven de ella no son los especímenes más calificados. En su mayoría, monaguillos que nunca llegarán a cura. Vargas y su núcleo comparecieron a esos escenarios y debieron percibir que no eran meras tertulias entre políticos y empresarios. Que había un propósito superior: conocer potenciales a partir de las cuales convenir en posibilidades. Que eran rondas de scouts para observar y tomar nota de los prospectos, y que aquellos que pasaran la prueba, conseguirían contratos... OfensasDecía ayer que poco a poco todo se iba disolviendo en chismes, pero hasta que no entregue la espada y el escudo se mantiene el ánimo de guerra. Entre los propios seguidores de Miguel Vargas no hay consenso, aunque se haga creer lo contrario. Unos han viajado, otros se han entregado, sin ni siquiera esperar los nueve días. Incluso, empiezan a verse con recelos. Por ejemplo, en una de esas reuniones de estrategia, alguien se quejó de la poca presencia en los medios, de que la causa parecía no tener dolientes y que entre los derrotados se observaba un panorama desolador. Andy Daujahre quiso lucírsela, y al admitir el hecho, dijo que solamente él estaba dando el frente y yendo a los programas. Alfredo Pacheco no se contuvo, se recordó de su arriesgada boca de urna y le replicó con dureza. Dicen que hubo más que palabras fuertes, pero siempre hay que descontar la exageración. Los días son muy pocos, y ya habrá oportunidad de volver sobre la actual particular de cada cual. Hasta ahora solo hay dos acusados: la Comisión y los votantes peledeístas, pero de seguro eso no se quedará ahí... El juegoMiguel Vargas y su grupo pueden seguir en sus trece, y si quieren, llegar hasta las quince o las dieciséis, pero solo si olvidan lo que está en juego: una candidatura en auge, un partido con perspectiva y una democracia que necesita fortalecerse. Que parece poco, pero es mucho. De nada aprovecha mantener la denuncia de que Hipólito Mejía ganó con votos del PLD, pues en vez de hacerles bien, les perjudica grandemente. Se hace difícil de aceptar, porque parece un absurdo, que un bando gane la guerra con soldados prestados de un indudable rival. Incluso, con su propio uniforme. Además, de que deja mal parado al afectado, pues tuvo oportunidad de impedir esa acción artera. Si no pudo lidiar adecuadamente con los intereses de una candidatura, hay que suponer lo que fuera el Estado en sus manos. Las reacciones tardías envuelven malas consecuencias. Aunque lo importante ahora es apearse del tigre, y hacerlo bien. Que no sea otra forma de derrota, que es lo que se teme y lamentaría. Ahora que se habla tanto de la luna, la del fin de semana fue más refulgente de lo acostumbrado, de manera que siempre son posibles nuevas luces...

