La burbuja del “Llegó Papá”

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Vinicio A. Castillo SemánSanto Domingo

Círculos de opinión se han dedicado en las últimas semanas a venderle la falsa idea al país de que el slogan “Llegó Papá” (usado por Hipólito Mejía en la contienda interna de su partido), se convirtió en un supuesto fenómeno político milagroso, al cual le atribuyen la Resurrección del Jefe del PPH que gobernara al país en el año 2000-2004. Se le miente al país abusando de su ignorancia, con el objetivo de conducirlo como una especie de ganado o ponerlo a repetir como papagayo lo que se dice en la radio o la televisión, o se escribe en los periódicos. La realidad de la recuperación política coyuntural de Hipólito Mejía no provino de la frase populachera “Llegó Papá”, carente de sustancia alguna, sino del añoñamiento de su figura por parte de una maquinaria mediática prestada desde la acera del frente (gobiernopld), con un objetivo político claro de sacar de juego al Ing. Miguel Vargas Maldonado como candidato del Partido Revolucionario Dominicano. Esa maquinaria mediática permitió que coyunturalmente a este país se le anestesiara parcialmente para que no recordara los desastres de la administración de Mejía y su forma de accionar en campos vitales como la economía, la corrupción y el narcotráfico. Concomitantemente a ello, siguiendo consejos de asesores, a Mejía se le mandó a guardar silencio, no dejarse ver con algunos de sus personeros más allegados y peor recordado por el pueblo, cambiar su vestimenta por un saco prieto (usado en posters y vallas), para presentarlo como un hombre diferente al que el pueblo dominicano conoció en el Palacio Nacional. Lo anterior vino a combinarse con la circunstancia de que, al tratarse de unas primarias internas perredeistas, no era propio ni esperable que los fatídicos recuerdos del pepehachismo gobernante y las atolondradas actuaciones de su líder salieran a relucir enarboladas por sus compañeros de partido, encabezados por la opción del Ing. Miguel Vargas Maldonado, quienes por estas razones no pudieron pasar de la advertencia de que Hipólito Mejía representa “el retroceso”, tesis acogida por más de 400,000 miembros del PRD que votaron en su contra el pasado día 6 de marzo. El pepehachismo, en términos mediáticos, ha estado bailando con ropa y zapatos ajenos, porque esa misma maquinaria que le apoyó contra Vargas Maldonado está llamada en corto plazo a ser la misma que se encargará de recordarle al país lo que fue su paso por el poder 2000-2004 y a comparar esa tristemente célebre gestión con los dos cuatrienios posteriores, 2004-2008, 2008- 2012, del PLD y Leonel Fernández. ¿Pueden Hipólito Mejía y su PPH sacar algún provecho en el manejo de la economía dominicana frente a las gestiones del Partido de la Liberación Dominicana? ¿Pueden Hipólito y su grupo atacar con éxito al Partido de la Liberación Dominicana en materia de corrupción o de combate al narcotráfico? ¿Puede exhibir un PRD encabezado por Hipólito un solo elemento comparativo que le de ventajas por las gestiones del PLD ante la población? Independientemente de las críticas fundadas y los reproches que se le puedan hacer al actual gobierno, nadie en su sano juicio puede compararla con la de Hipólito Mejía. Los dominicanos sólo tendrían que pensar un segundo lo que hubiera sido el manejo de la crisis financiera y petrolera del 2008, en el que el petróleo llegó a cotizarse a US$150.00, o la actual, que amenaza con repetir tales records, en manos de Mejía, Malkún y su equipo económico. Sólo para que se tenga una idea de lo que estamos hablando, habría que preguntarse cuánto costaría un galón de gasolina o de gasoil si la prima del dólar estuviera al RD$55.00 x US$1.00, como la dejó Hipólito Mejía en el 2004; ¿dónde estaría hoy la paz social de la República Dominicana? Los dominicanos que se quejan hoy del costo de la vida, simplemente no pudieran vivir en este país si se perdiera la estabilidad macroeconómica y la estabilidad de la prima del dólar que hemos tenido en los últimos 7 años, ante una amenaza de un nuevo “tsunami pepehachista”. La estabilidad de la prima del dólar ha sido, es y será un elemento fundamental para esta nación. Descendió de RD$55.00 x US$1.00 a menos de RD$30.00 entre el 16 de mayo del 2004 al 16 de agosto de ese año con el solo conocimiento de la victoria de Leonel Fernández, el PLD y el Bloque Progresista. Esto ocurrió por una palabra mágica en materia económica que es la “confianza” de los actores económicos en quienes dirigen un país y la fé del pueblo llano en su moneda nacional. A partir de ese momento los grandes, pequeños y medianos capitales de la República retornaron a desarrollar sus actividades dentro de nuestras fronteras. Es todo lo anterior lo que va a estar en juego en el año 2012; no la frasecita hueca de “Llegó Papá”, que ya el pueblo sabio y llano empieza a sustituir con gran ingenio. Lo que el país se va a jugar son cuestiones vitales, empezando por nuestros grupos empresariales y bancarios, cuya divisa fundamental es apostar a la estabilidad, a la prudencia, a la mesura, en la conducción máxima de los poderes del Estado. En lo adelante la burbuja del “Llegó Papá” va a empezar a achicarse. Perderá al amplificación cherchosa que una parte importante del PLD le ofrecía coyunturalmente, situándose en el lugar histórico que le corresponde, que no es otro que aquel donde este pueblo lo enviara el 16 de mayo del año 2004, sin importar la realidad virtual que algunos famosos hacedores de opinión quieran hacer en su favor. De eso no le quepa duda a nadie.

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