IDEANDO
“Llegó papá”: el triunfo de una frase
En un mercado electoral donde un segmento importante del mercado de votantes sufraga con el estómago o vende su decisión electoral por centavos, lo que prevalece como elemento motivacional no es lo racional sino lo emocional. Así ha quedado evidenciado en esta y otras contiendas electorales nacionales donde cualquier frase simpática prende en la población y crea sentimientos de identidad que terminan dándole el triunfo al candidato. Y si a esto se le suma el vacío de promesas nuevas, de ofrecimientos creíbles, de liderazgos sólidos, entonces mayor importancia se le debe conferir a esta realidad de nuestro mercado. La propaganda política, esa que se sustenta en vender ideas, conceptos, programas, etc., en nuestro país tiene poco sentido para esa gruesa franja de personas que deciden su voto por cuestiones pueriles. No quiere decir esto que obviemos el target que sopesa su voto y toma su decisión a partir de ponderaciones inteligentes y con sentido de responsabilidad ciudadana. Lo que quiero enfatizar es que a la hora de escribir campañas electorales, regularmente el slogan que resulte más memorable, de mayor identidad con las masas, podría ser el que mayor oportunidad le brinde al candidato y el que logre triunfar. Este es un pueblo que se contagia fácil de las novedades. Basta conque un concepto de comunicación prenda para que se difunda con espontaneidad. Un ejemplo reciente así lo demuestra: “E’ pa’ fuera que van”. Esta es una frase sin promesa y probablemente fue la que marcó la diferencia masiva en su momento. La publicidad política de los últimos tiempos en el país se ha sustentado en frases. Las grandes ideas, los grandes conceptos publicitarios no han abundado en la historia de la publicidad política dominicana de los últimos tiempos. Las apelaciones son más de carácter emocional que racional. No es lo deseable, lo esperanzador, pero es la realidad de nuestro mercado. En este sentido, a mi juicio, es pa’ atrás que vamos.

