EN LA RUTA

Correcta

La crisis energética, con su consecuencia alimentaria y el casino especulador que internacionalmente se le anida, no es ni un juego ni una broma. Economías poderosas se encuentran hoy con una situación difícil y complicada. Con un precio del barril de petróleo que sobrepasa los 100 dólares, el impacto en la factura petrolera resulta demoledor para los países no productores del crudo que somos la gran mayoría. De ahí que economías pequeñas y dependientes como la nuestra, deban abocarse a realizar los ajustes pertinentes para manejar un problema harto peligroso y del que lamentablemente no tenemos control. República Dominicana tiene la desventaja primero de que aquí los combustibles son carísimos y segundo que la población no tiene una adecuada cultura de ahorro. La concatenación negativa se evidencia, en alzas (y escasez) en los derivados del petróleo, la energía eléctrica, los alimentos, materia prima, bienes y servicios, así como presión en el tipo de cambio. En tal virtud, y cónsono con la realidad, el gobierno ha anunciado la implementación de una serie de medidas de ajuste, ahorro y control. Pero igual de importante ha sido la disposición del presidente Leonel Fernández de antes de establecerlas, crear dos comisiones (una alimentaria y otra energética) para consensuar el cuadro de propuestas con los diferentes sectores de la vida nacional. La idea pretende fortalecer las medidas gubernamentales con los aportes de las fuerzas vivas de la nación, pero fundamentalmente lograr integración en todo lo que se va a ejecutar. Un ejercicio de prudencia, tolerancia y respeto que se hacía necesario porque para que las medidas surtan efecto, todos debemos estar de acuerdo en cumplirlas. Lo que se espera es que tanto el sector público como el privado armen un plan realizable pero también vigilable en que respecta a cuatro poderes estatales (Ejecutivo, Judicial, Legislativo y Municipal) para evitar que como siempre, seamos los “p” (me refiero a población), quienes llevemos la carga más pesada.

Tags relacionados