CON MIS OJOS
Libro blanco del periodismo local
Quienes más analizan y hurgan en las realidades ajenas son los menos estudiados y monitoreados en el país. El Libro blanco del periodismo dominicano, editado por el Centro de Investigación de Funglode, viene a llenar parte de ese vacío. Tuve el honor de presentar el texto hace un par de semanas, y quisiera rescatar algunos elementos que sirven como punto de partida para nuevas investigaciones. En este Libro blanco encontramos –por fin— datos concretos de la brecha de género que existe entre las escuelas de comunicación y los medios. Mientras las aspirantes a comunicadoras promedian el 76% en las universidades, con casos extremos como la PUCMM donde hay 90.75% de mujeres, en radio solo representan el 22%, en los periódicos un 25% y en la TV, donde aumenta su presencia, apenas el 41%. Solo en las revistas se alcanza –casi—la paridad Otra cuestión es quién manda en esos medios. Otros descubrimientos fueron las tres estrategias de comunicación del Gobierno que buscan –por vía de sus medios, sus 20 gabinetes de comunicación y la Red Nacional de Comunicadores, compuesta por periodistas de los medios tradicionales o con programas o medios “independientes”— diseminar mensajes “bajo un criterio de segmentación de audiencias”, crear consensos por medio del “cabildeo y la negociación” y forjar una identidad e imagen que refuercen y creen una reputación positiva para el Gobierno. O saber que las emisoras comunitarias del Despacho de la Primera Dama constituyen un grupo importantísimo de comunicación que—a 2009— sumaba 54 medios radiales. Nos enteramos de que el 54% de los canales locales ya transmitía por internet en 2009, que sólo el 2.7% de la TV es educativa, que 11 noticieros se realizan sin periodistas, y apenas 4 tenían un staff superior a los 10 periodistas, lo cual pone en entredicho la calidad de esos productos y es un llamado de atención para una clase profesional que necesita recuperar su valía en una época de cambios. La concentración de la propiedad de los medios, la lucha por la circulación también destacan en un texto que todo periodista debería tener.

