PANCARTA
Apoyo a los árabes según los intereses
Los despachos de prensa fechados en distintos países árabes revelan la manipulación que se teje en unos casos y las verdades que salen a relucir por los más apartados rincones del planeta. Un cable de AP originado en Manama, Bahréin, dice textualmente: “Cientos de chiítas que se oponen al gobierno realizan una manifestación en el exterior de la embajada de Estados Unidos en la capital de Bahréin, Manama. Los manifestantes dijeron el lunes que Washington muestra menos apoyo para la campaña en busca de cambios en Bahréin que en los levantamientos en Túnez y Egipto. Los manifestantes buscan que la monarquía sunita deje el poder de Bahréin. Como se sabe, en Bahréin está anclada la Quinta Flota Naval de Estados Unidos. Se reporta que Arabia Saudita “prohibirá todas las protestas y marchas después de que la minoría saudita chií organizó pequeñas manifestaciones en la provincia oriental productora de petróleo”. “La prohibición se da luego de una serie de protestas de chiíes sauditas en el este del reino, en su mayoría para demandar la liberación de prisioneros que dicen están retenidos sin haber pasado por un juicio”. La minoría chií de Arabia Saudita vive “donde se encuentra gran parte de la riqueza petrolera del principal exportador de crudo del mundo y está cerca de Bahréin, escenario de protestas de la mayoría chií contra los gobernantes suníes”. “Los chiíes sauditas dicen que se enfrentan a obstáculos para obtener empleos públicos y otros beneficios como los demás ciudadanos”. En los párrafos citados al inicio no se dice ni la mitad del credo respecto a la opresión que sobre su pueblo ejerce la monarquía suní, que acumula 200 años de poder en Bahréin. A diario se leen múltiples informaciones que delatan los intereses en el mundo árabe de la Unión Europea, los Estados Unidos y la llamada “Comunidad Internacional”. Donde conviene, se estimula “el río revuelto por la democracia”. Eso, si hasta cierto punto en que se puedan represar las crecidas de las aguas. Tal cual sucede en Túnez y Egipto. En otros casos la conveniencia es proteger reservas petrolíferas y gobiernos despóticos, como en Bahréin y Arabia Saudita. En Yemen, la represión se “justifica”, no importa el saldo diario de víctimas.

