SONDEO
Leonel cumplió
Con un discurso bien estructurado, con la maestría acostumbrada para defender con cifras y datos su gestión gubernamental, y levantar el ánimo del dominicano, como corresponde a todo jefe de Estado, el presidente Leonel Fernández cumplió a cabalidad con el mandado consignado en la Constitución para el 27 de febrero, que es rendir cuentas del ejercicio del pasado año al Congreso. Con mayor razón en un año pre-electoral, donde la oposición tiene bien afilada el hacha con sus críticas procurando la reconquista del poder político, es entendible que los voceros de esos sectores con posiciones tomadas (e incluso otros “independientes” que se caracterizan por ser alegres en sus juicios y que tienen por práctica llevar siempre la contraria), le resten méritos y no vean nada bueno ni nuevo en las palabras del Presidente. Además de esas “incomprensiones” lógicas, también hay que entender como natural la reacción pesimista de mucha gente del pueblo que no tiene sus problemas elementales resueltos y que, por tanto, mientras no vea una mejoría económica que se traduzca en un beneficio personal de bolsillo y de estómago no va a entender “de números”, como dijera monseñor Masalles, ni de realizaciones o de promesas de soluciones. Cumplido con el mandato de la fecha y del escenario, es natural ñy casi cultura tras las filípicas políticas del Balaguer de los Doce Añosñ que además de la historia de sus hechos desde el gobierno, el jefe del Ejecutivo se destape con algunas medidas y anuncios que produzcan revuelo y un golpe de efecto en la opinión pública. Esto último, que no va mucho con el estilo depurado del doctor Fernández, era completado con algunos decretos incorporando nuevas caras al tren oficial y “desguabinando” o enviado a sus casas (nunca a la cárcel) a funcionarios a los que se les suponía, con la sola destitución, que eran responsables de algo o “infuncionales” en el cargo. Así las cosas, en los gobiernos de Balaguer, por ejemplo, los culpables de pecados o errores eran otros, a los que se les pegaba el “muerto”, pero él no cargaba con el costo político directo (?). A propósito de la salvedad del 27, de que “cada quien responderá por sus actos”, ñy guardando diferencias de estilo y del tiempoñ no estaría mal que Leonel tomara y aplicara el ejemplo con alguna gente en la “mira” del pueblo.

