¿Por qué LF descongela el balón ahora?
Si fuera una frase del argot beisbolero, no habría que explicarla. Pero no todos en el país le pegan al baloncesto y su sonoro lenguaje. La frase “congelar el balón” refiere la estrategia que adopta un equipo de básquet cuando llega al tramo final del partido con una cómoda ventaja. Entonces, para evitar un juego de alternativas que pueda reducir su ventaja, el equipo delantero “congela el balón”, frisa el juego para que el adversario no anote puntos que cambien los resultados alcanzados hasta ese momento de la disputa. En la estrategia seguida hasta el momento frente a su principal contrincante, el ingeniero Miguel Vargas, el presidente Leonel Fernández mantuvo hasta el viernes la estrategia de congelar el balón, es decir, de no caer en debates que lo arriesgaran a perder puntos en la lucha que ambos librarán por el poder en la cita de mayo 16. Hasta el viernes la idea del Presidente partía de que aventajaba al oponente, y que por lo tanto debía evadir el juego apretado y congelar el balón. El señor presidente parecía encerrado en el bunker blindado de la indiferencia frente a su oponente. No valió que Vargas lo responsabilizara de violar la Constitución de la República, al otorgar un poder a Félix Bautista para que buscara un oscuro préstamo por 130 millones de dólares, a espaldas del Congreso y de la sociedad. Vargas le atribuyó al mandatario violar las leyes y hacer propaganda reeleccionista con los sentimientos y la miseria de la gente desvalida, usando los recursos del Estado. Pero el Presidente imperturbable, mantuvo congelando el balón. El candidato del PRD planteó que el primer mandatario faltó a su promesa de traer el progreso al país, porque en el Presupuesto del año recién pasado, y en este 2008 aún más, redujo la inversión pública en educación y salud y en otros renglones esenciales para la lucha contra la pobreza y el impulso al desarrollo. Pero el ciudadano presidente siguió congelando el balón. Según el señor presidente entre las causas de los problemas del país están la herencia del llamado déficit cuasi fiscal del Banco Central, y el endeudamiento del pasado gobierno, pero Miguel le ha señalado que bajo su administración el doctor Fernández ha duplicado ese déficit cuasi fiscal del Banco Central mientras ha tomado prestados casi 6 mil millones de dólares, más dinero del que tomara gobierno alguno en tan poco tiempo, pese a realizar tres reformas fiscales que han llenado de impuestos y vaciado los bolsillos a la gente. Mas el Presidente, balón congelado. Inclusive, Vargas le ha reclamado al Presidente que encontrando el dólar a 42 por 1 y habiéndolo bajado a 34 por 1, el costo de la vida no ha registrado baja y que por el contrario ahora los precios de la canasta familiar están más altos que nunca. Y el Presidente, que sabe tanto de básquet desde sus años mozos, prefirió congelar el balón. Fue reiterativo el candidato presidencial del PRD en responsabilizar al presidente Fernández, como jefe de la administración pública, por las decenas de muertes y los enorme daños materiales causados por las tormenta Noel y Olga, en la primera por no haber dispuesto oportunas medidas de previsión, y en la segunda por el desagüe abrupto de más de 5 mil metros cúbicos por segundo de agua, que barrieron los barrios de Santiago aledaños a ambas riveras del Yaque e inundaron zonas de la Línea Noroeste. Y aunque fuera tan grave la acusación, como sabe el país el Presidente guardó silencio y continuó congelando el balón. Expuso Vargas que el señor presidente renegó de las enseñanzas de su mentor Juan Bosch, quien excluyó de la Constitución la reelección presidencial por ser perniciosa para la democracia. Pero el Presidente insistió: congelado el balón. Vargas señaló que el jefe de gobierno se ha convertido en el campeón del clientelismo al usar los recursos del Estado para dividir a los partidos de oposición y valerse del transfuguismo para tratar de materializar su ambición reeleccionista, pero como repuesta el presidente mantuvo: congelado el balón. Es más, Vargas anunció su disposición de debatir con el señor presidente las propuestas que presentarán al electorado que escogerá a uno de ellos en mayo 16, y agregó que para darle más transparencia al proceso deben dilucidar ante el pueblo el origen de las fortunas personales de ambos y la correspondiente liquidación de impuestos. Pero el Presidente, que es tan buen expositor, mantuvo congelado el balón. Pero de pronto el viernes 4 pasado, vaya a saber si producto de las sorprendentes influencias que se le atribuyen a los años bisiestos, como 2008, el señor presidente ¡descongeló el balón! Cambió de estrategia. Decidió atacar de frente, trazó el gardeo a toda la cancha y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo a su oponente, bajando la línea a los comunicadores reunidos en el acto en que habló, que se entiende respaldan su reelección, de ir al ataque frontal contra el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano, al cual trató de descalificar para dirigir el país. Las preguntas que se hacen desde el viernes los conocedores de la estrategia del básquet, y los analistas más serios de la lucha política, es: ¿por qué decidió el señor presidente descongelar el balón? ¿Estará el presidente candidato recibiendo datos reveladores de que el posicionamiento real no es el de las encuestas que reproducen y reproducen sus propagandistas? ¿Ocurrirá que los organismos de inteligencia que le reportan el sentimiento de la calle le han hecho cambiar de parecer sobre la estrategia a seguir? ¿Habrá comprobado de manera irrefutable el mandatario que si no apura el paso puede perder el partido, y que por tanto debe descongelar el balón y fajarse a tratar de meter tiros de tres y a buscar los rebotes que le permitan ganarle a un competidor que ha empatado el marcador y amenaza con irse arriba? Ahí están los componentes y las interrogantes. El autor prefiere dejar las preguntas flotando -en el aire, como el Magic Johnson-. El autor prefiere no hacer juicios, para que cada cual saque sus propias conclusiones.

