Iberoamérica
Quizás la idea más remota de Iberoamérica surgió el 7 de julio de 1494, cuando Isabel de Castilla concertó un tratado con su vecino, el Rey Manuel de Portugal, denominado Tratado de Tordecillas dando una nueva dimensión a la Bula Intercaetera del Papa Alejandro VI, donde prácticamente España y Portugal se dividían las tierras de América. Cada proceso nacional de España, Portugal y la mayoría de los países de América forma parte de un capitulo de lo que es hoy en día Iberoamérica. Encuentros y desencuentros, colonización e independencia, hasta arribar a un espacio múltiple, diverso y rico de la humanidad. El amplio proceso de conformación de repúblicas independientes, superando el período colonial, significó el nacimiento de diversas culturas nacionales con desarrollos desiguales, con composiciones étnicas variadas; mientras España y Portugal, perdían su condición de imperios y se concentraban en la conformación de Estados Nacionales recogidos en su península y alejados por un tiempo del desarrollo que experimentaban otros países de Europa. Hoy aspiramos a que las cumbres de Iberoamérica auspicien la cultura de paz.

