Una vida perfumada
Encontré en el camino una piedra que tenía marcada huellas, quería saber el misterio de ellas para tratar de no perder ningún detalle. Todo pasa por algo en la vida, todo tiene razón de ser, existimos para cumplir metas y hacer de nuestras vidas una experiencia divina. Vivimos en una montaña rusa, donde pasamos altas y bajas, momentos de frío y calor, pasamos por peldaños altos y fuertes que nos ayudan a combatir cualquier error. He conocido muchas personas, algunas llenas de cualidades que le hacen ser un gran ejemplo de sí, otras poseen algunas huellas como aquella piedra que una vez encontré, muy marcadas y extrañas pero siempre abiertas para sufrir. Algunas veces tropezamos con personas que dudan mucho de la felicidad, le temen a lanzarse al camino donde está la realidad; quizás aprendemos de las experiencias, pero nunca dejamos de darnos la oportunidad de exponer nuestras vidas para alcanzar el resultado final. No seas esa piedra marcada abandonada en el camino, no dejes que ellas llenen tu vida de dificultades, proponte limpiar ese espacio de tu corazón y permite que Dios sople tu vida de amor, bendiciones, paz interior y sobre todo huellas que sólo sean transitorias. Aprende a estar en el término medio, porque si corres demasiado, te cansas y si te detienes demasiado tiempo, gastaras el terreno que está bajo tus pies, y muy pronto pisarás un hueco. No te detengas, pero tampoco quieras correr demasiado, camina firme y decidido, sin prisa, pero no te detengas jamás en el camino del progreso.

