EN RELEVO
Ay la Junta….
La verdad es que la Junta Central Electoral no deja de sorprender, y lamentablemente no precisamente de forma positiva. Y es que luego de “resolver” de forma medianamente satisfactoria una situación que ella misma se creo con un reglamento inaplicable y una resolución igualmente inaplicables y además absurda, ahora la emprenden contra los partidos políticos y los medios de comunicación, pretendiendo endilgarles a estos la responsabilidad de su fracaso y el descenso estrepitoso en su imagen. Sin embargo lo más lamentable y preocupante no es sólo que busquen culpabilidades donde no las hay, sino que estos jueces denotan una incapacidad supina para entender donde radican sus problemas de imagen, y los aspectos que deben corregir, para ver si son capaces de salir airosos de la cita del próximo mayo. Estos magistrados no se han percatado de que cuando integraron la JCE, se convirtieron tal vez en la selección más aplaudida de la historia democrática dominicana, y que sin embargo, en menos de un año, han perdido credibilidad y prestigio con una celeridad alarmante. Y la causa de esa perdida no radica en la “inmadurez” de los políticos o en los “intereses” de los medios de comunicación, sino que es producto de la insensatez y de la falta de criterio y de sentido común que ha primado en la mayoría de los actos de esta Junta. Que culpa tienen los medios o los políticos de que, no bien sentados en sus sillones, varios miembros de la JCE entraran en un debate sobre la pertinencia o no de unos incentivos, o que luego despotricaran unos contra otros en una lucha de competencias y protagonismos de cara a la organización de las elecciones. Pero además, lo del reglamento y la resolución demuestra que esta Junta está pérdida en cuanto al “timing” electoral, y sus miembros desenfocados sobre cual es su principal responsabilidad, que no es otra que organizar en mayo venidero unos comicios transparentes, creíbles y sin traumas. ¿Y qué culpa tienen los partidos y los medios de ese desenfoque? Va siendo hora de que la Junta comience a revisarse y repensarse, para que dejen de estar buscando fantasmas y viendo obstáculos donde no los hay, y se pongan a trabajar con el objetivo de recomponer el poquito de crédito que les queda, y poder así, al menos salir bien de su compromiso electoral.

