EN RELEVO
Refidomsa y el discurso
El discurso del presidente Leonel Fernández dejó mucho que desear en lo relativo a las medidas de ahorro de energía, ya que no pasó de los tradicionales parches, faltando los anuncios sobre implementación de políticas que vayan en la dirección de modificar la forma en que los dominicanos utilizamos la energía y consumimos los hidrocarburos. El Presidente se quedó en las restricciones al uso de vehículos oficiales los fines de semana y feriados, y en nombramiento de una serie de comisiones para estudiar igual cantidad de asuntos, que a partir de la experiencia histórica se sabe que no van para ningún lado. Ahora bien, así como “París bien vale una misa”, la compra de las acciones de la Shell en Refinería bien vale el discurso de Fernández. Y es que el sólo anuncio de que el Estado Dominicano ejercerá su opción de adquirir el 50 por ciento de su socio en la Refinería Dominicana de Petróleos, representa un paso histórico y de fundamental transcendencia para el futuro del país, pues se trata de una decisión que le permite al Estado beneficiarse de programas de colaboración, que como Petrocaribe, ha sido concebido por el gobierno de Hugo Chávez para beneficio de los pueblos latinoamericanos y para ejecutarse de Estado a Estado, razón por la cual tenía limitaciones de alcance, pues se encontraba de por medio una corporación petrolera multinacional. Pero sobre todo porque a partir de la adquisición del 100 por ciento del patrimonio de la Refidomsa, el Estado se encontrará en libertad de negociar su asociación con cualquier socio, en mejores condiciones de las que se tenían con la tristemente celebre Shell, pero además, podrá hacer que se cumplan los acuerdos alcanzados, algo que nunca hizo esa multinacional holandesa. El Estado estará en capacidad de negociar con árabes, libios, mexicanos, americanos o venezolanos, teniendo las manos libres para hacer prevalecer el interés nacional. La coyuntura es favorable, el petróleo está por las nubes y hay países dispuestos a colaborar. Que bueno que el Presidente vio lo que muchos hace tiempo le decían, para evitar de paso que algunos sectores políticos y económicos, pretendan sacar peculado en detrimento de beneficios que debe recibir el pueblo, impidiendo y saboteando programas beneficiosos, en interés de defender espurios intereses mercuriales.

