MI POSICIÓN
Orden, convivencia y progreso
Es todo lo que nuestro país necesita para salir de la pobreza y de las injusticias sociales y mas si tomamos en cuenta que una buena parte del pueblo dominicanos en vez de pensar en el fracaso de políticos y empresarios muchos de ellos marcados con el sello de la corrupción son capaces todavía de cernirse en sus pechos y en las llanuras de sus cabezas los nombres y los colores de empresas y partidos políticos que siempre estarán dispuestos a enajenar sus sentimientos y a malograr sus sueños de esperanza para nunca permitirles vivir bajo un orden de convivencia y de progreso ciudadano. Durante el transcurso de las dos ultimas semanas y fruto de uno de mis artículos he estado recibiendo unos correos muy especiales y con mucha profundidad en cuanto a la forma de vivir en democracia por parte del señor Richard Prince, profesor de comunicación social de la universidad de Columbia quien escribe para el New York Times además de asesorar la cadena de noticias CBS. De acuerdo a su opinión para que algún día pueda florecer una democracia menos disfrazada el país necesita hacer valer sus leyes. Aduciendo que, la ley es el marco básico obligatorio de los pueblos por lo que añade y precisa que las exigencias éticas no se agotan con el cumplimiento de las normas legales ya que estas van mas allá y mas si son estrictas, puesto que el respeto escrupuloso de la ley es una condición sine qua non para poder ser ético. Además nos dice que el ejercicio todavía muy general de despreciar la normativa jurídica como factor decisivo de la justicia y la equidad, tendría que ser abandonado si queremos asegurar el orden, la convivencia y desde luego el anhelado progreso que todo pueblo desea tener. Ah esto, le agregaríamos lo que dijo el prócer Cubano José Martí, los jueces deberían vivir un mes como penados en las cárceles para conocer las causas reales y hondas de los crímenes que se cometen contra los pueblos y así poder dictar sentencias justas, así también, los que deseen hablar con juicio sobre la pobreza de nuestro país, deberían apearse de las yipetas y de los carros de lujos para que conozcan de cerca la miseria que impide que el país pueda vivir en orden, en convivencia y con progreso.

