PANCARTA
Imponen ver tragedia con una actitud crítica
La muerte y desaparición de más de 100 dominicanos, otras cifras espantosas y una gama de escenas dolorosas, conmueven al más insensible y torna difícil superar la consternación. Lo preferible sería no hablar y sumarse a todo esfuerzo a favor de las víctimas. Pero este propósito se frustra o merma al asomar la politiquería que enturbia todo y obliga a ver el panorama con una actitud crítica. Politiquería desde abajo y desde arriba. Politiquería que infecta el periodismo y a los medios, malogrando lo que debiera ser la proyección de la verdad de los hechos. Por supuesto que el principal flujo de mentiras sale de las fuentes noticiosas o entidades y organismos que debieran decir la verdad, no ocultarla. Como si se quisiera ganar tiempo para justificar la ineptitud, la indolencia o las deficiencias, se sufre a cuenta gotas la emisión de informes parciales, mezclados con juicios de valor tendentes a ocultar la gravedad de las calamidades y aspectos importantes de la tragedia. Sumado al dolor y la angustia que provocan un país bajo agua y el fantasma de la muerte, hay que padecer las incursiones mediáticas para amortiguar las reacciones de una ciudadanía a la expectativa. En ocasiones hay quienes se quedan atónitos y exclaman: ¿Pero van a seguir? Son preguntas sin respuestas generadas por préstamos sin control. Son cuestionamientos de ciudadanos hastiados por la burla a la colectividad y por el escarnio de una sucesión de obras sin prioridad ni supervisión. Estamos sumergidos en una densa y compleja atmósfera con frecuentes señales electoreras todos que vemos como los relámpagos y al oído de todos como los truenos. Es hora de la solidaridad con ese universo de víctimas de Noel. Pero lamentablemente, también es hora de la actitud crítica para que en el espectro de la tragedia no transite la mentira y la perversidad de aprovechar el desastre con fines delatados ya en anteriores fenómenos atmosféricos.

