REPORTAJE

“Vampiros” están en todas partes

Si te das cuenta que con frecuencia terminas agotada tras una conversación con tu amiga íntima, o que algún familiar o compañero de trabajo siempre necesita de tu ayuda para lograr sus metas, ¡cuidado! porque puedes correr riesgos al estar frente a un vampiro de energía.

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María Isabel MatosSanto Domingo

Cuídate los que roban energía no se dan cuenta del daño que hacen. ás que imposible es complicado librarte de algo que no conoces, de modo que para poder escapar de los vampiros de energía es necesario conocer la idiosincrasia de cada uno de ellos, cómo funcionan, qué hacen y qué te obligan o empujan a hacer por ellos. Los tipos de vampiros de energía más comunes, de acuerdo con el libro Energía Positiva, de Judih Orloff, son: “la hermana lloriqueante”. Para este personaje todo el mundo está en su contra y siempre se queja de su infelicidad. Le encanta llamar la atención y siempre es la víctima. Es muy complicado presentarle una solución a este tipo de personas, porque siempre responde: “sí, pero…”, y lo peor de todo es que al estar hablando repetidas veces de sus problemas, puede que “la hermana lloriqueante” termine renovada, pero tú terminarás cansada y agotada. Otro tipo de vampiro de energía es “el inculpante”. La principal característica de este vampiro es su negatividad y hacer que los demás se sientan culpables por lo que le sucede. Al interactuar con él, sientes que no has cumplido con sus expectativas y no lo has ayudado lo suficiente. “La reina del drama” es la típica persona que exagera la mínima situación para agotar y luego “matar”. Se pasa la vida de una crisis a otra y te arrastra con ella hasta el fondo. Existe un tipo de ladrón de energía que a simple vista parecería inofensivo, pero no lo es; se trata del que habla constantemente o siempre cuenta chistes. “Estas personas son adictas a su propia voz, y en ocasiones hablan demasiado porque están nerviosos o son narcisistas”, enfatiza Orloff. OtrosPuede que el ser humano viva rodeado de más ladrones de energía de lo que se imagina, de hecho, en algún momento de sus vidas puede que ellos mismos hayan sido vampiros de energía sin proponérselo. Por ejemplo, un tipo de vampiro de energía poco perceptible lo es el socializador en apariencia amistosa. “Este se acerca con apariencia agradable y después ¡zaz!, te ataca con un estilo de pega y corre que se presta para las ocasiones sociales”, menciona el texto Energía Positiva. “El ruinoso” es otro del que debes cuidarte. Te convierte fácilmente en su terapeuta personal, de modo que tienes que atenderlo a cualquier hora para poder resolver sus problemas. A los ruinosos les hizo mucha falta tener un apoyo emocional durante su infancia. También puede que sólo necesite un empujoncito para lograr sus objetivos y te obliga (por decirlo a sí) a que seas su padrino o protector. ProtégeteAislarse no es la solución al problema de ser víctimas de estas personas, que en la mayoría de los casos son “succionadores no intencionales”, porque están dentro de la casa, en la oficina, en la calle, en las reuniones sociales, en fin, están por todas partes y forman parte de la vida del ser humano. ¿Qué se puede hacer entonces? luego identificar el tipo de vampiro de energía, es obligatorio hacer cambios que implican establecer límites, así ayudarás a todas las personas que necesiten de tu ayuda, sin recargarte ni exceder tus propias expectativas. Al buscar soluciones a los problemas de otras personas ya estás cumpliendo con el compromiso moral de ayudarlas. Si es ella quien no quiere ponerlas en práctica, entonces son ellas mismas quienes tendrán que buscar sus propias salidas. Puedes además proteger tu energía, manteniéndote neutral en algunas circunstancias y dejando claro que tú también tienes tus propios problemas y prioridades. Evita exponerte continuamente en ambientes que de antemano sabes son negativos. Si es inevitable, recurre a espacios sosegados para que te descargues y usa la visualización creativa. “La reina del drama” es la típica persona que exagera la mínima situación para agotar y luego “matar”. Se pasa la vida de una crisis a otra y te arrastra con ella hasta el fondo. Nota. Las personas que consumen con regularidad sustancias nocivas para la salud como el tabaco, también son más propensas a que le roben la energía. Los más vulnerablesLas personas más vulnerables son las que no duermen lo suficiente, tienen una dieta pobre, no hacen ejercicio, son pobres en sentido espiritual, tienen exceso de trabajo, estrés emocional y se enferman con regularidad. LíbratePara librarte de las personas dramáticas, primero tienes que reconocerlas. Para ello te ayudarán estás pautas: inician sus conversaciones con: ¿no vas a creer lo que me pasó?, y siempre están rompiendo y reconciliándose con sus parejas. Morir en el intento¿Cómo convivir con este tipo de personas y no morir en el intento? Lo primero es analizar si verdaderamente estas personas son vampiros de energía.

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