Crónica Ligera
¿Hace cuánto que no haces algo nuevo?
Publica los viernes
Una de las formas más difíciles de autoanalizarnos es cuando intentamos responder preguntas sobre nosotros mismos o simplemente cuando a alguien se le ocurre pedirnos que nos expresemos, sobre ¿quiénes somos? ¿Les ha pasado que somos elocuentes para abordar cualquier tema noticioso, deportivo, religioso o artístico…? También para llevar vidas ajenas y contar chismes… Sin embargo, nos frisamos para exponer sobre nosotros mismos. ¿Cuánto tiempo llevas haciendo lo mismo todos los días? (Haga un stop aquí y piense antes de continuar, respóndase con sinceridad y luego haga lo que sienta en su corazón).
Es lamentable cómo nos auto encasillamos nosotros mismos, cómo nos limitamos o como simplemente nos restringimos. Es el momento de romper esquemas, soltar ataduras y de dejar de vivir bajo los patrones establecidos por una generación pasada, no actualizada y que no pensó en los avances técnicos y científicos que hoy presentaría el mundo. No es que aspiro a que olvidemos las reglas morales, ni cívicas, sino que dejemos de comportarnos siguiendo los guiones diseñados por otros, de imitar ideas de enseñanzas que hoy no funcionan. No podemos vivir para encajar en lo que otros esperan de nosotros, sino en lo que nos hace feliz.
¿Hace cuánto que no haces algo nuevo? ¡Pues el momento de hacerlo! Toma las riendas del camino que quieres recorrer y no por el que te quieren imponer. Es imposible seguir tomando acción para agradar a los demás y así evitar el rechazo de gente que representa algún tipo de poder.
Salir del encierro
A todos nos puede pasar el sentirnos estancados, yo lo he vivido, he tenido momentos de titubear que me han puesto a analizar una y otra vez mi comportamiento, sin embargo, he tratado de convertir mis dudas en preguntas concretas, mis impulsos en acciones de meditación, mis esfuerzos en sueños a realizar y mi felicidad en cosas sencillas, ligeras y cotidianas que dependan de mí, que ayuden a mi mente y no que la estresen.
Te invito a desacatarte, a sentir lo bonito de vivir la vida que siempre has querido y sentido, a explorar los sueños que nacieron cuando leíste un libro, viste una novela romántica o una película cargada de risas. Y es que extraordinario lo que se siente al despeinarse por correr, nadar, hacer el amor o reír a carcajadas; nada da más energía que un corazón enamorada, un alma satisfecha y un corazón saltando, pasa lo mismo al bailar, abrazar o besar. En esta vida nadie se arrepiente de sentir el cuerpo cansado por usarlo por al vivir.
Con el favor de Dios nos leemos la próxima semana.

