Mujer meritoria en el extranjero

Teniente Coronel Marisol Chalas: Un vuelo sin escala hacia el éxito

  • Marisol Chalas y Miguel Franjul.

ivelisse Villegas
Santo Domingo

La Teniente Coronel Marisol Chalas llegó a la editora Listín Diario con un uniforme nuevo y colgando en el cuello la Medalla al Mérito que le fue otorgada en el Día Internacional de la Mujer, por el presidente, Luis Abinader, porque es la única dominicana y primera mujer latina en pilotar dentro de las Fuerzas Armadas de EE.UU. los helicópteros de combates Black Hawk.

Cuando era pequeña su madre, Dulce Matos, sabía que iba a ser una mujer “grande” o sea exitosa, Esta premonición le quedó confirmada cuando estuvo sentada junto a ella en el Teatro Nacional recibiendo la mayor distinción que el Gobierno hace a la mujer dominicana.

Asimismo, el fin de semana, fue reconocida como “Hija Meritoria de Baní”, por el Ayuntamiento de la localidad y como “Mujer Destacada en el Exterior”, por la Oficina Provincial del Ministerio de la Mujer en esa provincia, de donde es oriunda.

Su madre le acompaña en esta visita al director de Listín Diario, Miguel Franjul, a quien dice: “Mi hija siempre fue una niña disciplinada, dedicada, amorosa, muy activa; siempre estaba buscando la perfección, participando en todas las actividades escolares e innovando”.

Chalas, es licenciada en ingeniería de la Academia Marítima de Massachusetts, y tiene una maestría en Administración de Negocios de la George State University. Y aún falta más. Confiesa que siempre está estudiando o aprendiendo cosas nuevas.

“Tengo una oportunidad que nunca pensé tener. Hoy soy la asistente  legislativa, del sub jefe del  Ejército americano en el pentágono, trabajo con el congreso, donde se maneja mucha estrategia, especialmente en materia de presupuesto que es lo que están esperando para los programas de subsidios y recursos para los distintos programas”, dice.

 El ejército en pandemia

“Esta pandemia impuso un reto, aunque no afectó los niveles de seguridad,  sí, de alertas en los procesos nuevos para  los entrenamientos, sin dejar de lado, que hay personas que aún no han entrado a trabajar en el pentágono y  también hubo un porta avión con Covid-19”. Explica.

LEGADO

“Quiero que las niñas y niños de República Dominicana entiendan que cualquier  sueño que se propongan lo pueden alcanzar y ellos pueden ser una Marisol Chalas mañana. Qué nunca renuncien  a sus anhelos de superación que querer es poder.  Y saber que hay jóvenes dominicanos, especialmente mujeres, que quieren incursionar en la aviación al conocer mi historia”, es mi orgullo como dominicana y mujer, que siempre está al servicio de la igualdad de oportunidad.

Cuando la teniente coronel Marisol Chalas pilotea un avión en el espacio aéreo dominicano, aunque sea o en servicio de la armada americana su casco tiene una bandera dominicana como cinta adhesiva que la nacionaliza con orgullo. Así cuenta, cuando en una ocasión realizó una misión pilotando un Black Hawk aquí.

Recuerda que lo hizo cuando el Comando Sur de los Estados Unidos realizó el programa humanitario Nuevos Horizontes en el país, con las Fuerzas Armadas de diversas naciones de la región. Esto fue en el 2006, cuando Hans Hertell era embajador,  dice Nani Martínez, agregada de prensa en la Embajada Americana y quien estaba en la sala acompañando a Chalas.

“Ese día volé sobre mi tierra natal Baní. Era la primera vez. Fue una emoción y así lo expresó cuando dijo “estoy volando en la tierra que nací”,

 “Yo entré al ejército en julio del 90, pero mi  primera experiencia fue ir a la guerra de Irak. No estuve en peligro. Éramos un apoyo para transportar soldados y equipos del gobierno a los soldados que estaban en camiones llevando alimentos. Ellos se movían en zonas minadas  de muchos explosivos. Lo bueno para mi es que me encontré con una bandera dominicana. Y dije wao dominicanos aquí y del mismo bando”, confiesa.

Legado en República Dominicana

A Marisol Chalas tiene planificado un proyecto educativo para incentivar a los niños y niñas al estudio de las matemáticas y ciencias. También que los jóvenes tengan acceso a cursos técnicos avalados por universidades y que puedan hacer proyectos comunitarios  que sean autosostenibles.  

 30 años de experiencia exhibe en su uniforme las medallas que atestiguan su buen desempeño y en su hoja de vida se escribe que en dos ocasiones ha sido comandante de compañía y una amplia experiencia en operaciones de batallón  y de la fuerza de Comando del ejército de los Estados Unidos.

La hija de Napoleón Chalas, que emigró a los Estados Unidos a la edad de 9 años, además de los honores militares que ostenta, proyecta humildad  con sus paisanos con quienes ha compartido en los últimos días.

Dice que le gusta bailar y posar su cuerpo en las cálidas playas dominicanas, pero esta vez no podrá ser, porque tiene una agenda de muchos compromisos.