PROTAGONISTA

Jhonson Aquino Escalante, un padre y médico con el corazón en dos naciones: RD y España

  • Jhonson Aquino Escalante.

Maritza Morillo Suero
Murcia, España

El Día del Padre tiene diferentes fechas de celebración en el mundo. A los papá, en esta parte del planeta se le asignó el último domingo de julio, por lo que hoy  26 se le rinde tributo a ese ser capaz de engendrar vida.

En ocasiones como esta, se activa la parte comercial para agradar con algún detalle al progenitor del hogar, pero más allá de lo material es bueno resaltar las cualidades de aquellos que han trascendido la frontera de la paternidad con una hoja de vida profesional, sin descuidar su rol.

Hoy el protagonista de esta historia es Jhonson Aquino Escalante, un médico que de lo único que ha sentido temor es: exponer su vida, en este tiempo de Coronavirus y faltarle como padre a sus cinco muchachos.

 “La paternidad para mi es algo indescriptible, una bendición que me hace cada vez más feliz. Soy un papá protector, cuidadoso de cada detalle en la crianza de mis hijos para que sean hombres y mujeres de bien ante la sociedad,” comenta.

Este héroe de la clase médica que lo ha dado todo por salvar vida en esta batalla del Covid-19, cuenta con una especialidad en medicina Familiar y Comunitaria, en el hospital Rafael Méndez, en Murcia, España, lugar en el que ofrece sus servicios. 

Entre el peligro y la vocación de servicio

Como profesional tiene bien claro el compromiso que asumió al decidir ser médico, por eso cuidar y proteger a sus pacientes sin importar las adversidades propio del oficio, es una prioridad tan importante en su vida como velar por mis vástagos.

Aun con la sensación del pánico por el riesgo de un posible contagio, el especialista recuerda aquella mañana cuando en el Hospital Rafael Méndez, donde trabaja se convirtió en el primer médico en recibir un paciente aislado con los síntomas del Coronavirus.

Explica que a pesar del temor que le invadió en el momento, tomó la situación con calma, puso todo en mano de Dios y procedió a realizar el chequeo que confirmó la positividad del caso.

Sacrificio por amor

Para no exponer los dos más pequeños del comando, con los que vive en España, al salir del centro hospitalario se aisló de la familia por decisión propia hasta saberse sano.

“Esta es una experiencia inolvidable que me marcó. Soy muy apegado y amoroso con mis hijos. Tener  que alejarme de ellos en la misma casa para no exponerlos fue difícil, pero a la vez un sacrificio de amor,” dice el galeno, quien como padre tiene el corazón dividido entre España y República Dominicana, donde residen sus tres primeros hijos a los que extraña cada día desde la lejana nación que lo acogió como profesional.

Preocupación y nostalgia

Uno de los grandes temores que abrazan a Aquino Escalante en esta pandemia, es estar lejos de parte de sus hijos, con los que has aprendido a vivir manteniendo una relación a distancia, pero con una línea de respeto y amor incalculable  de ambos lados, sostiene el médico oriundo de San Juan de la Maguana.