Dominicanos en el extranjero

Sanny Miguelina Vásquez: “Ahora es cuando más valoro estar con mi gente”

Maritza Morillo Suero
Santo Domingo

Hace 12 años Sanny Miguelina Vásquez partió hacia Argentina, país en el que centró su ilusión de vivir feliz para toda la vida junto a su esposo Martin Inostroza, como se prometieron al unirse en matrimonio.

Desde su llegada a la localid de El Bolsón, Rio Negro, Argentina donde fijó residencia, ha sentido la nostalgia de estar lejos de su familia y de la tierra que le vio nacer. Sin embargo, ha logrado mantener el equilibrio emocional y hacer de esta nación su segunda patria.

 “Aquí he vivido a plenitud, cuento con el apoyo de mi esposo, un hombre maravilloso con quien me casé antes de salir de mi natal República Dominicana, y un hijo que es mi razón de ser, por lo que cada día doy  gracias a Dios por la  bendición. Me desarrollo como profesional en una agencia de Seguros, pero como todo el que vive lejos de  los suyos, en esta época de cuarentena por el coronavirus extraño a mis seres queridos,” cuenta Vásquez.

 Confiesa que  cuando le dio el sí a su amado lo hizo convencida de querer seguirlo. La decisión fue muy sopesada dejar a su gente y adaptarse a un país con costumbres y tradiciones diferentes fue la parte más difícil para esta dominicana que hoy por la incertidumbre que produce esta pandemia añora estar más cerca de los suyos.

 “No te imaginas lo que significó para mi apartarme de mi familia. Fueron muchas las lágrimas que derrame antes de partir y aunque ya me he acostumbrado no dejo de extrañarla,” comenta.

A más de  una década de residir en ese país sudamericano dice estar feliz con la familia que tiene compuesta por el esposo y su hijo Emmanuel, pero a pesar de esta bendición la melancolía siempre aflora por no estar en su terruño.

Apegada a la fe que abraza su alma, Miguelina Vásquez muestra preocupación por la pandemia  que tiene de cabeza al mundo. Deja saber su angustia por la situación del país y la alta cantidad de casos registrado con el virus.

“Me intranquiliza lo que pueda pasar en mi país con este coronavirus, allí tengo a mi familia, mis padres con alguna algunas condiciones de salud, que son de riesgo, mis hermanos y sobrinos, la gente con la que crecí por lo que pido a Dios su protección”.

Alguien en quien no puede dejar de pensar es en su hermana Iris  Vásquez, una de las heroínas de la salud que como médico militar lo da todo en esta lucha por la detención del virus.

 “El solo imaginar que pueda infectarse me congela el alma. Esta guerrera que diariamente, expone su vida para salvar otras, no puede ver a su hijo, ni a nuestros padres y parientes para no exponerlo al peligro,” comenta con frases entrecortadas por la angustia que le produce el tema.

Cerca a pesar de la distancia

Lo único que me reconforta en esta cuarentena fuera de mi tierra es que gracias a los avances de la tecnología puedo hablar con mis familiares todos los días. Verlo y compartir con ellos a través de viodeollamada es lo que me da tranquilidad, gracias a las redes puedo estar cerca de cada uno de mis seres queridos, dice desde el confinamiento que vive en  Rio Negro, Argentina un lugar donde aún existen pocos casos de la enfermedad.