Pandemia

OrganizaciĆ³n de eventos: Una industria en pausa, no clausurada

Celeste Pérez
Santo Domingo

Uno de los sectores más afectados por la pandemia del coronavirus y el cese de las actividades comerciales no indispensables, sin duda ha sido la industria de organización de eventos, debido a la prohibición estricta de aglomeraciones y espectáculos masivos.

En este escenario, es lógico pensar que  los organizadores de eventos de República Dominicana sienten incertidumbre al no tener prevista una fecha segura que les permita volver a trabajar.

La organización de eventos es mucho más que agencias, congresos, hoteles, transporte, centros de convenciones o salones de fiesta. Detrás, miles de familias se sustentan con el trabajo honesto de profesionales de diferentes disciplinas que hoy están en sus casas esperando a que la ‘lluvia escampe’.

Audiovisuales, luces, sonido, decoradores, catering, camareros, cocineros, proveedores de alimentación, animación, vestuario, producción gráfica, seguridad, edecanes, limpieza, floricultores... son solo algunas de las “víctimas invisibles” de la pandemia.  Sin olvidar a los profesionales independientes llamados “free lance”, que ofrecen sus servicios vinculados a las necesidades de los eventos, y que, también están en pausa.

Por suerte, la Asociación de Bodas y Eventos de República Dominicana (ABERD) ha comenzado a plantear soluciones. El gremio que agrupa a los profesionales de cada renglón, ha asumido el compromiso de continuar velando por la calidad de los servicios en un ambiente de unión entre todas las empresas afiliadas.

Mirta Sánchez, directora de Educación Continua de la entidad sin fines de lucro, reconoce que el coronavirus probablemente será una de las muchas amenazas de sostenibilidad económica que enfrentará la industria en el futuro cercano. Pero están  dispuestos a reinventarse para continuar. “Hoy más que nunca necesitamos seguir siendo creativos para fomentar lazos comerciales y poder apoyarnos los unos a los otros. El sector de los eventos está en pausa, pero este momento actual no define nuestro futuro”, enfatiza Sánchez.

Ashley Alemany, vocal de la directiva, y experta en bodas, está consciente de que como industria se avecina un gran cambio. “Y como es natural, cada cambio conlleva reinventarnos, ser creativos, funcionales y vanguardistas… y para eso nos estamos preparando. Se dice que de cada crisis salen excelentes proyectos, esta no será la excepción”.

Alemany visualiza que en lo adelante las bodas serán con menor números de invitados. “Por lo menos al principio serán más íntimas, con pocos detalles, más románticas, más personalizadas, y por supuesto con mayor cuidado de la salud. Algunas bodas podrán ser transmitidas por videos, circuito cerrado, o sxtream, y difundidas por las diferentes plataformas. Las formas de presentar el bufet, los postres y el bizcocho de bodas, deben ser repensadas para lograr un concepto creativo y seguro”.

Preparados para el futuro a corto plazo

Marypily López, presidente ABERD, explica que como gremio en esta pausa han ido capacitándose con cursos de prevención y manejo frente al Covid-19  para estar listos al momento que las autoridades permitan la reintegración a la cotidianidad.  “Los miembros de la Asociación de Bodas y Eventos de República Dominicana (ABERD) estamos haciendo cursos virtuales de higiene y cuidado para tratar este virus, y participando en foros virtuales con colegas de toda Latinoamérica, para saber todas las normativas que tendremos que cumplir por el bienestar de los involucrados en la realización de un evento”.

López propone Iniciar con cautela. “Tendremos una etapa post Covid-19 y tenemos que seguir protegiéndonos”.

 Aquí algunas sugerencias de la experta:

Antes de comenzar un evento haremos una inducción con todos los involucrados para que estén conscientes de la importancia de cumplir con las medidas dispuestas para que la actividad se realice sin poner en riesgo la salud del cliente, sus invitados y los colaboradores.

Para la cantidad de personas en los espacios se deben acatar las decisiones que emanen del Ministro de Salud y la OMS, en referencia a la distancia entre personas y el número permitido.

A la llegada, los invitados deben someterse a control de temperatura. También recomendamos  el uso de las cabinas de control y desinfección, con la que ya contamos en el país. Lógico, con la previa autorización de los clientes.

Es preferible utilizar los espacios al aire libre, antes que un lugar cerrado.

Se aplicará un extra en higiene en cubertería y vajilla.

Los camareros y el personal en general deberán usar guantes y mascarillas en todo momento.

La forma de presentar el buffet cambiará. Se recomienda colocarlo bajo un cristal, y el camarero es quien servirá el plato (como se hacía antes), o en la modalidad a tres tiempos, que es más elegante. Sin duda el servicio plateado volverá para ofrecer mayor seguridad a los invitados.

Colocar dispensadores de gel con alcohol en puntos estratégicos.

Coordinar acceso fácil a los baños con los correspondientes dispensadores de jabón desinfectante y servilletas de papel.

Todo el material que se use debe desecharse en fundas para de inmediato cerrarse, lavar y esteriliza toda el área. El personal a cargo deberá usar guantes y mascarilla.

“Nada está escrito en piedra, agrega López,  en la marcha seguiremos buscando opciones para hacer de los eventos un escenario confiable”.

Sentir el compromiso, entusiasmo y positivismo de la directiva de ABERD, nos asegura que en República Dominicana el negocio de las celebraciones y sus aliados, estará preparado como industria para contar una historia de éxito más allá de esta pandemia.