De Cerca

¿Para qué sirve el dinero?

Celeste Pérez

Pareciera que la inmediatez de los tiempos le ha ido robando a más de uno el privilegio de sentarse a conversar. Añoro los días en que visitaba a mis amigas para subir los pies en el sofá y pasar horas hablando de ‘nada’, del clima, de moda, dietas, decoración, o de cualquier cosa que provoque carcajadas y que después ni recuerdes. Poco a poco cada quien fue involucrándose en su propio mundo y asignando un lugar a sus prioridades, y solo las escasas veces que nos juntamos reflexionamos de la importancia de reír juntas y de lo bueno que es para el alma recordar tiempos pasados.

Pero nos enfocamos tanto en trabajar para tener, que llegamos a ignorar lo vital que es solo ser. Y es que la idea de éxito y felicidad que vende el mundo, lamentablemente está relacionada con “tener cosas materiales”, y para obtenerlas de manera honesta tienes que trabajar, trabajar y trabajar, incansablemente, por años indefinidos, hasta que aprendes que la verdadera riqueza se mide por la plenitud de tus días y el equilibrio que logres alcanzar entre todos los contextos de tu vida.

Mito

¡Caramba! Cuántas cosas ha hecho el hombre por obtener dinero a lo largo del desarrollo de la humanidad, incluyendo traicionar sus valores y poner en tela de juicio la honestidad. Cuánto hemos sacrificado pensando que se logrará alcanzar la felicidad cuando se cambia su estatus económico y olvidamos que el dinero en sí mismo es solo un instrumento que permite alcanzar algunos objetivos. El dinero no tiene el poder de hacernos felices, tampoco de proporcionar paz interior, porque en esencia solo amplifica lo que ya somos.

Realidad

Nadie cambia porque haya sido promovido en su trabajo, porque empiece a conducir un vehículo de lujo, tampoco porque disponga de más dinero en su cuenta de banco. Las personas cambian porque encuentran un motivo para sacar a pasear su verdadero yo. Una lección que he aprendido es que el dinero solo potencializa los deseos del corazón de quien lo posee. Si eres una persona honesta, amable, solidaria y con valores morales, el dinero aumentará estas cualidades y podrá ser de bendición para quienes decidas ayudar. Si eres mala persona, el dinero te dará las herramientas para lastimar, humillar y dañar a quienes te rodean.

Es cierto que todos necesitamos dinero, pero si te enfocas solo en ganar más y más la vida se complica, y puedes que logres más riqueza material, pero las posibilidades de sentirte feliz disminuyen, porque también tendrás menos tiempo para lo que realmente, al final, nos hace felices… La felicidad depende más de lo que decidas hacer con el dinero que posees, poco o mucho, que de cuánto tienes en el banco. Recordemos que mucha gente es feliz y no tiene nada material.

¡Hasta el lunes!