Feliz unión
Un amor para siempre
Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”. (Efesios 5:31). Con este versículo de la Biblia como eje principal, unieron sus vida en matrimonio los jóvenes Ana Espinal y Alan Solano. La ceremonia se llevó a cabo en la iglesia del Convento de los Dominicos, donde los novios se juraron amor eterno en un ambiente impregnado de paz y amor. Fue un momento repleto de emociones, siendo el más emotivo cuando el reverendo padre José Manuel Rodríguez bendijo la unión de ‘Ana y Alan’. Los padrinos de velación fueron Martín Espinal y Carmen Dilia Lantigua. Terminado el ritual religioso, los novios se trasladaron hacia el restaurante La Atarazana, lugar de la recepción, montados en un auto antiguo, modelo Buick 1955. En el restaurante, los ya esposos sorprendieron a sus invitados con un baile especial con una selección de música, pop y electrónica de los años 80 hasta la actualidad. Las flores que utilizó la novia y su cortejo fueron de la compañía SpeakingRoses y las fotografías de Emegrafía.

