ENTIDAD

La Asociación de Voluntariasde Oncología, 40 años después

INICIÓ EN 1970 BAJO LA INICIATIVA DE ROSA EMILIA TAVERAS, QUIEN JUNTO A UN GRUPO DE DAMAS DECIDIERON UNIRSE PARA BRINDAR APOYO A LOS PACIENTES CON CÁNCER

La vocación de servir a los demás es una labor altruista que desarrollan las personas con deseo de ayudar a su prójimo, haciendo de esta su mejor aliada frente a aquellos que no tienen opciones a la hora de enfrentarse a un problema de salud u otra condición difícil en la vida.

Precisamente movidas por esta virtud, un grupo de damas lideradas por Rosa Emilia Sánchez de Taveras (fallecida) fundaron la Asociación de Voluntarias del Instituto de Oncología Dr. Heriberto Pieter, una entidad sin fines de lucro que inició sus operaciones 1970 para ayudar a los pacientes con cáncer.

Al principio, la institución fue llamada Cuerpo de Voluntarias del Instituto de Oncología Milagro de la Caridad, nombre con el que se denominaba el hospital, y que luego fue sustituido por el de Dr. Heriberto Pieter, en honor al gran médico dominicano que fue un benefactor del centro de salud.

Asi lo explicaron la presidenta de la entidad, Julie Guerra de Oller, Roxana Dargam Azar, vicepresidenta, e Ivanovna Varela, quienes en ocasión del 40 aniversario de la asociación hicieron un paréntesis en su vida cotidiana para hablar de los logros alcanzados tras cuatro décadas de una titánica labor a favor de los más deposeídos.

“En sus inicios, la entidad se fundó con unas 20 damas que ofrecían sus servicios en el área de consulta externa del hospital, un espacio que en ese entonces sólo contaba con tres doctores en ese departamento, quienes atendían de 35 a 40 personas a diario” explicó Oller.

De este grupo de mujeres, asistían cuatro por día para ocuparse de llenar boletines, distribuir a los pacientes, ordenar los resultados y ofrecer charlas educativas con miras a orientar a los pacientes acerca del proceso que debía agotar a lo largo de su visita.

Involucrarse en labores de asistir a los médicos especializados en el área de mama, radioterapia,rayos X y en la sala de quimioterapia, era parte de la labor realizada por las afilidas a la asociación para ofrecer al paciente mayor confianza, antes de su primer encuentro con los médicos, además de darle apoyo moral en esos momentos en que un sí puede cambiar su vida.

Mientras, Roxana Dargam Azar, con más de 20 años de servicios ininterrumpidos dijo que con el paso del tiempo, las voluntarias, tras evaluar las múltiples necesidades y laberintos que pasaban los pacientes, se dieron cuenta de que la parte económica era uno de los factores que más lo agobiaban, por lo que decidieron involucrarse en otras actividades y recaudar fondos para atender la demanda que tenía el Instituto Oncológico.

Asimismo, dijo que la institución fue creciendo con el paso de los años y que una generación fue relevando a otra.

“Milagro de la Caridad” De su lado, Ivanovna Varela de Sánchez hizo un recuento de la importancia de la farmacia “Milagro de la Caridad” fundada con el objetivo de proporcionar los medicamentos oncológicos al más bajo costo a los pacientes y, en la mayoría de las veces, donarlos a aquellos que no podían comprarlos.

Con el transcurrir del tiempo, esta farmacia fue experimentado un notable crecimiento y en la actualidad ofrece sus servicios a pacientes externos, tratados en otros centros de salud y los niños son totalmente exonerados de todo el tratamiento.

Las representantes de la asociación que celebra su 40 aniversario con un encuentro en la residencia de la voluntaria Cristina Bonetti de Herrera coinciden en decir que aunque han logrado mucho, aún falta por hacer, debido a que cada día la demanda en el centro es mayor.

El voluntariado realiza actividades para la recaudación de fondos que incluye organizar rifas y bingos benéficos, además de contar con el apoyo de otros patronatos que realizan eventos a su favor como la Rama Femenina de la Liga Dominicana Contra el Cáncer, Inc., y la Merienda de las Sábanas, que cada año se realiza en el Santo Domingo Country Club. También Mercasid, Avon y CardNet, hacen sus aportes. EL CÁNCER EN LA VIDA DE ALGUNAS VOLUNTARIASCabe resaltar que este grupo de mujeres que tuvieron la iniciativa de fundar la entidad no fueron empujadas por haber vivido una experiencia de cáncer, sin embargo, luego de su ingreso algunas han tenido que pelear de frente con este mal o luchar con algún pariente cercano.

Tal es el caso su fundadora Rosa Emilia Taveras, una mujer que desde muy joven inició su labor de ayudar enfermos de cáncer, pero en 1989 el destino la enfrenta a una mala jugada y es diagnosticada con un cáncer de mama. A partir de ahí su lucha contra la enfermedad se hizo más tenaz. Su fuerte temperamento acompañado de una férrea vocación de servicio fueron sus principales armas para continuar luchando, pero su cuerpo fue perdiendo fuerzas por la enfermedad que le consumia lentamente y murio el 1 de diciembre del 2008 tras una batalla de casi 20 años.

Otro caso es el de Roxana Dargam, que con 14 años en la entidad también sufrió un cáncer de traquea. Hoy puede dar su testimonio y dice que su fe en Dios nunca la dejó caer, “Mis compañeras y los médicos estaban más preocupados que yo, luego de agotar el tratamiento al que fuí sometida analicé el peligro al que estaba expuesta”, explica Dargam con voz entrecorda por la emoción de vivir para contar su historia, que no fue igual para Julie Guerra de Oller, quien no tuvo la misma suerte con uno de sus hermanos que murió afectado con cáncer.

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